El histórico invernadero de la Escuela Nº 8 de Río Grande, creado en 1995 y sostenido durante décadas por docentes, alumnos y familias, atraviesa una situación crítica luego de quedarse sin calefacción por un problema en la instalación de gas. La situación ya comenzó a afectar la producción y pone en riesgo un proyecto educativo que funciona hace más de 30 años.
La docente Clara Ferraris explicó que los problemas comenzaron en marzo, cuando se interrumpió el suministro por irregularidades detectadas en la conexión. “El invernadero todavía no tiene calefacción”, señaló, y agregó que la situación también afecta a la vivienda del portero del establecimiento.
Con la llegada de las bajas temperaturas, las consecuencias ya son visibles dentro del espacio. “Las plantas de tomate no alcanzan, están llenas de tomate, llenas, pero no van a madurar porque al faltarle la calefacción la planta se está muriendo”, relató. Además, advirtió que una planta de naranja que forma parte del proyecto desde hace años probablemente no dé frutos esta temporada. “El año pasado pudimos hacer dulce con eso y este año supuestamente no vamos a tener naranjas”, lamentó.
Según explicó la docente, el problema estaría vinculado a un caño que conecta el invernadero con el Colegio Maradona y que debe ser retirado antes de rehabilitar el servicio. “Hasta que ese caño no se saque no se puede habilitar el gas ahí”, indicó.
El espacio no solo se utiliza para actividades de cultivo, sino que forma parte de la propuesta pedagógica de la Escuela 8. Allí los estudiantes trabajan la tierra, conocen distintas especies y aprenden sobre producción de alimentos. “Ellos ven todo el proceso del alimento que consumen diariamente y ven cómo sale de una semillita”, destacó Ferraris.
Además, el invernadero cumple un rol importante en proyectos de inclusión escolar. “Tenemos trayectorias de niños que van al invernadero para trabajar de otra manera con su inclusión en la escuela”, explicó.
La preocupación crece con el avance del otoño y las heladas. “Se están muriendo las plantas”, afirmó la docente, quien recordó que el proyecto se sostuvo históricamente “a pulmón”, sin aportes oficiales. “Todo ha sido siempre un esfuerzo de la comunidad educativa”, remarcó.
Mientras continúan los reclamos para recuperar el servicio, docentes y alumnos intentan sostener un espacio que consideran fundamental para el aprendizaje y la integración de los chicos.
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