En medio del malestar de vecinos de Río Grande y Ushuaia por los cambios en el programa de subsidios al gas envasado, el viceministro de Economía de Tierra del Fuego, Juan Pablo Rullier, defendió el nuevo esquema aplicado por la Provincia y aseguró que la ayuda estatal continuará para las familias que realmente necesiten el beneficio.
El funcionario explicó que el programa de GLP lleva casi 20 años vigente en la provincia y lo definió como una de las políticas activas más importantes del Estado fueguino. Según señaló, el fuerte incremento del costo del gas envasado obligó al Gobierno a ordenar el sistema para garantizar que los recursos lleguen a los sectores más vulnerables.
Rullier indicó que el subsidio representa actualmente una de las mayores erogaciones de la Provincia, con un costo anual estimado entre 56 y 57 mil millones de pesos. Además, detalló que por cada kilo de GLP, cuyo valor ronda los 2.583 pesos, Nación aporta 199 pesos, el usuario paga 160 pesos y la Provincia cubre aproximadamente 2.224 pesos.
El punto más cuestionado por los vecinos es la reducción de los kilos subsidiados en zonas donde existe posibilidad de conexión a la red de gas natural. En ese sentido, el viceministro precisó que quienes no tengan red ni posibilidad de acceso mantendrán los 400 kilos subsidiados, mientras que en sectores donde la red pasa cerca de las viviendas el beneficio será de 240 kilos en invierno y 120 kilos en verano.
Las modificaciones generaron fuertes reclamos, ya que muchas familias sostienen que los nuevos topes no alcanzan para atravesar el invierno fueguino. Incluso, durante la entrevista realizada en Radio Provincia, se remarcó que años atrás algunos hogares recibían cantidades superiores de gas subsidiado, por lo que la reducción impacta directamente en la economía familiar.
Frente a las críticas, Rullier sostuvo que no todos los usuarios se encuentran en la misma situación y rechazó que pueda generalizarse que todas las familias quedarán desprotegidas. “No se deja a ningún usuario que necesite el gas sin subsidio”, afirmó, al señalar que habrá evaluaciones particulares para quienes consideren insuficiente el nuevo esquema.
El funcionario agregó que los beneficiarios que no puedan afrontar la conexión a la red o acceder a un crédito tendrán la posibilidad de presentar su caso ante la Dirección Provincial del programa. Allí, según explicó, se analizarán excepciones y se podrá extender la cobertura cuando exista una imposibilidad real de avanzar con la conexión domiciliaria.
Otro de los puntos cuestionados fue la demora en las obras de conexión y la falta de alternativas concretas para familias que siguen dependiendo exclusivamente del gas envasado. Rullier aseguró que muchas conexiones anunciadas en años anteriores se realizaron y adelantó que el Gobierno trabaja junto al Banco de Tierra del Fuego en una nueva línea de créditos de hasta 8 millones de pesos, con tasa fija del 25%.
Sin embargo, desde distintos sectores remarcan que la propuesta crediticia no resuelve la situación de las familias que ya manifiestan dificultades para pagar sus gastos básicos. Ante ese planteo, el viceministro volvió a insistir en que cada caso será evaluado de manera individual, teniendo en cuenta la realidad socioeconómica de los usuarios.
Durante la entrevista también surgieron reclamos por la falta de respuestas en los canales oficiales de consulta. Vecinos señalaron que no reciben contestación por WhatsApp y que en algunas oficinas les informan que no hay fondos disponibles. Rullier se comprometió a revisar esa situación y reiteró que el objetivo del Gobierno es sostener el subsidio para quienes lo necesiten.
Finalmente, el funcionario vinculó el aumento de los costos a las políticas nacionales de desregulación energética y al contexto internacional, especialmente por el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre los precios del petróleo y del GLP. Pese al clima de protesta, insistió en que la Provincia no eliminará el beneficio y buscó llevar tranquilidad a los usuarios del programa.
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