El médico urólogo Enzo Ariel Czachurski alertó sobre la importancia de prestar atención a los síntomas urinarios y evitar naturalizar molestias que, aunque frecuentes, pueden esconder distintas patologías. Durante una entrevista radial, explicó que muchos pacientes llegan a la consulta después de años de convivir con problemas para orinar, creyendo erróneamente que son consecuencia normal de la edad.
“Lo más importante es determinar qué significa cuando hablamos de síntomas del tracto urinario inferior”, señaló el especialista, al detallar que este tipo de cuadros involucran principalmente a la vejiga y la uretra. En ese sentido, explicó que los pacientes suelen experimentar urgencia para orinar, aumento de la frecuencia urinaria y dificultades para retener las ganas de ir al baño.
“Hay una urgencia por ir a orinar. Yo tengo la sensación de que si no voy al baño ya, me orino encima. Y es algo que es bastante incómodo”, describió Czachurski. Además, remarcó que estos síntomas terminan afectando seriamente la calidad de vida, especialmente cuando se presentan durante la noche e interrumpen el descanso.
El profesional sostuvo que las causas pueden ser múltiples. Entre las más frecuentes mencionó la hiperactividad vesical, obstrucciones urinarias vinculadas a la próstata y estrechamientos de la uretra. “Cuando un paciente nos dice que la potencia de la orina cambió, que el chorro sale más débil o se entrecorta, siempre pedimos una uroflujometría para medir qué tan mal está orinando”, explicó.
También aclaró que levantarse reiteradamente durante la noche para orinar —lo que se conoce como nicturia— no siempre responde a un problema urológico. “Puede haber pacientes con diabetes mal controlada, insuficiencia cardíaca u otras condiciones clínicas”, indicó.
Uno de los puntos en los que más insistió fue en la necesidad de realizar controles médicos periódicos y no minimizar las señales del cuerpo. “Hay una tendencia a normalizar las cosas. Muchos pacientes dicen ‘me pasa hace dos, tres o cuatro años’ y creen que es normal porque están grandes, pero no es normal”, sostuvo.
En ese marco, relató el caso de una paciente fumadora que consultó tras detectar sangre en la orina. A partir de los estudios, lograron diagnosticar un tumor de vejiga en una etapa temprana. “No quiero alarmar a nadie, pero el cuerpo avisa y no hay que ignorarlo”, expresó.
Czachurski también recordó que el tabaquismo es uno de los principales factores de riesgo para este tipo de patologías. “Es muy común ver que el paciente que tiene un tumor de vejiga es fumador o era fumador”, afirmó.
Finalmente, el especialista remarcó que no todos los cuadros requieren cirugía y destacó la importancia de que los pacientes reciban información clara sobre los tratamientos. “El paciente tiene derecho a saber por qué le indicamos una medicación o una cirugía, cuáles son los beneficios y cuáles pueden ser las complicaciones”, señaló.
Además, insistió en la importancia de los controles preventivos anuales. “El año tiene 365 días y uno puede hacerse un espacio un día para hacerse todos los controles”, concluyó.
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