La presidenta del Centro de Jubilados Aylin de Río Grande, Irma Castellano, expresó su preocupación por la falta de un director provincial de PAMI y aseguró que la situación genera complicaciones administrativas, demoras en pagos y falta de respuestas para miles de afiliados fueguinos.
“Nosotros necesitamos tener un director, es una vergüenza. El director que había era muy eficiente, pero hace seis meses que no viene acá”, cuestionó Castellano al referirse a la ausencia de autoridades provinciales en el organismo.
En ese sentido, explicó que actualmente la delegación local funciona con personal reducido y sin cargos claves cubiertos. “Acá no hay médico auditor, no hay. Hace meses que el médico auditor está con carpeta médica”, señaló. Además, indicó que una profesional que se desempeñaba como psicóloga y gerontóloga fue trasladada a tareas administrativas y posteriormente renunció.
Según detalló, la sede de Río Grande atiende a unos 10 mil afiliados con escaso personal. “Hay tres personas en mesa de entrada y una señora que hace derivaciones. Hay 10.000 afiliados acá en Río Grande”, afirmó, aunque destacó el esfuerzo diario de los trabajadores. “Hacen lo imposible. Son de lo mejor, pero...”, lamentó.
Castellano también denunció atrasos en los pagos que recibe el Centro de Jubilados Aylin para sostener sus actividades. “Nos deben unos cuantos meses”, sostuvo, y explicó que la institución funciona como una ONG sin fines de lucro, manteniendo talleres y actividades destinadas a adultos mayores.
“Nosotros contamos con 10 talleres habilitados trabajando. Y las talleristas son personas que cobran una miseria, pero cobran”, remarcó.
La dirigente advirtió además que, si no aparecen soluciones, el centro podría verse obligado a cerrar sus puertas. “Yo les dije la vez pasada, si esto sigue así, yo les pongo un letrero cerrado por falta de pago y no me importa tres pepinos”, expresó.
En relación a una posible solución, Castellano reclamó una designación urgente. “Que nombren un director, que venga y se presente”, pidió.
Asimismo, recordó que anteriormente existían reuniones periódicas entre autoridades de PAMI y los distintos centros de jubilados de la provincia para abordar problemáticas comunes. “Nos reuníamos cada tanto en Tolhuin todos los centros de acá y de Ushuaia, y se llegaba a soluciones en común acuerdo”, señaló.
Finalmente, remarcó la importancia de la presencia institucional de PAMI en los centros de jubilados, considerando que funcionan como nexo directo con los afiliados. “Ellos tienen que venir y visitar los centros de jubilados. Porque nosotros somos el nexo entre el PAMI”, concluyó.
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