La Cámara de Comercio de Río Grande manifestó su preocupación por el complejo escenario que atraviesa el sector mercantil de la ciudad y confirmó que analiza avanzar con un pedido de emergencia comercial ante la caída de la actividad económica y el impacto sobre el empleo.
El presidente de la entidad, José Luis Iglesias, advirtió que la situación de los comercios habilitados “es cada vez más complicada” y señaló que muchos negocios enfrentan dificultades para sostenerse debido a la baja en las ventas y el incremento constante de los costos operativos.
En declaraciones radiales a FM del Pueblo, explicó que actualmente los comercios registran una disminución cercana al 20% en las ventas en comparación con el año pasado, mientras que gastos como alquileres, salarios y servicios continúan aumentando. “Los costos crecieron fuertemente y las ventas siguen en retroceso”, sostuvo.
Iglesias también vinculó la situación con la pérdida de puestos laborales en sectores clave de la provincia, como la industria electrónica, el petróleo y el turismo, actividades que históricamente generan movimiento económico en Río Grande. Según afirmó, el deterioro de la actividad repercute directamente en el consumo y en las expectativas del sector privado.
Además, señaló que numerosos comerciantes están recurriendo a distintas formas de financiamiento para poder mantener abiertos sus locales y afrontar obligaciones mensuales. “Muchos negocios están utilizando descubiertos bancarios para pagar sueldos y continuar funcionando”, indicó.
Otro de los puntos planteados por la Cámara tiene relación con el crecimiento de la venta informal. Iglesias cuestionó la falta de controles y sostuvo que existe una competencia desigual entre los comercios habilitados y quienes comercializan productos sin afrontar las mismas obligaciones impositivas y regulatorias.
“El comerciante que trabaja en regla debe afrontar alquileres, impuestos y salarios, mientras otros venden sin controles ni las mismas responsabilidades”, expresó, al tiempo que aseguró que la entidad recibe de manera constante reclamos por parte de comerciantes que consideran injusta esa situación.
Frente a este panorama, la Cámara de Comercio comenzó a analizar la posibilidad de solicitar formalmente la declaración de emergencia comercial para Río Grande, con el objetivo de abrir una discusión institucional sobre medidas de acompañamiento y alivio para el sector.
Finalmente, Iglesias remarcó la necesidad de que el Estado y la dirigencia política impulsen acciones concretas para sostener la actividad económica y preservar las fuentes laborales. “No existen soluciones simples, pero es necesario reconocer la gravedad del momento que está atravesando el comercio”, concluyó.
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