El Gobierno nacional avanzó con la reglamentación de una parte clave de la reforma laboral y oficializó un nuevo esquema de control para las plataformas digitales de transporte, reparto y logística que operan en el país. A partir del Decreto 407/2026, publicado en el Boletín Oficial, la Secretaría de Transporte será el organismo encargado de supervisar el funcionamiento de aplicaciones como Uber, Cabify, Pedidos Ya, Rappi y otros servicios similares que operan mediante intermediación tecnológica.
La medida forma parte de la implementación de la Ley 27.802 y apunta a establecer un marco regulatorio específico para una actividad que tuvo un fuerte crecimiento en los últimos años, impulsada por el uso masivo de aplicaciones móviles para el transporte de pasajeros, el reparto de alimentos y la mensajería urbana. Hasta ahora, el funcionamiento de estas plataformas se encontraba en un escenario de regulaciones dispersas y debates sobre su encuadre laboral y administrativo.
Con la nueva reglamentación, las actividades desarrolladas a través de aplicaciones tecnológicas pasarán formalmente a estar bajo competencia de la autoridad nacional de Transporte, que tendrá facultades para registrar, fiscalizar y supervisar el cumplimiento de requisitos operativos y regulatorios de las empresas y trabajadores involucrados.
Entre las actividades comprendidas por el decreto figuran los servicios de transporte de pasajeros mediante aplicaciones, plataformas de reparto y delivery, servicios de mensajería digital y sistemas tecnológicos de coordinación logística. La norma alcanza tanto a las compañías propietarias de las aplicaciones como a quienes prestan servicios a través de ellas, incluyendo conductores, repartidores y operadores vinculados a tareas de intermediación tecnológica.
Uno de los cambios centrales es que la Secretaría de Transporte será la autoridad encargada de implementar registros de operadores y establecer mecanismos de control administrativo sobre estas plataformas. Esto implicará la creación de procedimientos de registración, presentación de documentación y fiscalización de aspectos vinculados a la prestación del servicio, además de la posibilidad de emitir disposiciones complementarias para ordenar el funcionamiento del sector.
De esta manera, las empresas deberán adecuar sus sistemas administrativos y operativos al nuevo marco regulatorio, lo que incluirá obligaciones vinculadas a la registración, la entrega de información a la autoridad competente y eventuales ajustes internos para cumplir con las nuevas disposiciones. Según lo reglamentado, Transporte podrá intervenir en cuestiones relacionadas con la operatoria de los servicios y establecer pautas para garantizar el funcionamiento dentro del nuevo esquema legal.
En paralelo, el decreto incorpora un régimen particular para quienes trabajan mediante plataformas digitales, fijando que estas tareas quedarán sujetas a reglas específicas dentro del marco de la reforma laboral. La actividad dejará de depender exclusivamente de los mecanismos tradicionales de fiscalización laboral y tendrá un esquema administrativo propio bajo control de Transporte, una definición que impacta directamente sobre la modalidad de regulación del sector.
El Decreto 407/2026 no sólo aborda la situación de las plataformas digitales. La norma incluye además otras medidas vinculadas al nuevo régimen laboral impulsado por el Ejecutivo, como un nuevo formato obligatorio para los recibos de sueldo, cambios en la homologación de acuerdos de desvinculación laboral, licencias médicas digitales y un sistema de notificaciones automáticas relacionadas con trámites previsionales ante ANSES.
En el caso de los recibos salariales, se estableció un formato unificado que deberá reflejar con mayor nivel de detalle conceptos como salario bruto, descuentos personales, remuneración neta, contribuciones patronales y costo laboral total. En cuanto a las licencias médicas, el decreto prevé la utilización de certificados emitidos mediante plataformas sanitarias registradas, incorporando sistemas de validación digital para diagnósticos y períodos de reposo.
Si bien el decreto ya entró formalmente en vigencia, el funcionamiento práctico del nuevo esquema dependerá de reglamentaciones adicionales que deberá emitir la Secretaría de Transporte. Será ese organismo el que determine cómo se instrumentarán los registros, controles y exigencias para empresas y trabajadores alcanzados por esta regulación, definiendo en detalle el alcance operativo del nuevo sistema.
La reglamentación representa uno de los avances más concretos dentro de la reforma laboral aprobada este año y fija, por primera vez, un encuadre administrativo específico para las plataformas digitales, una actividad que hasta ahora operaba en medio de debates regulatorios y con diferencias normativas según cada jurisdicción del país.
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