En el marco de una nueva conmemoración del movimiento Ni Una Menos, la comisario Luciana Aguirre, de la Comisaría de Género y Familia, resaltó la importancia de la denuncia como herramienta fundamental para proteger a las víctimas de violencia y aseguró que en el último tiempo se registró un incremento en las presentaciones realizadas ante la institución.
La funcionaria explicó que la Comisaría de Género suele ser la primera puerta de acceso para quienes deciden pedir ayuda. Allí, las personas son recibidas por un equipo interdisciplinario integrado por profesionales del derecho y especialistas que brindan asesoramiento sobre los alcances de la Ley Provincial 1022 y las medidas de protección disponibles.
Aguirre detalló que las víctimas pueden solicitar distintas medidas cautelares, entre ellas prohibiciones de acercamiento, exclusión del agresor del hogar, alimentos provisorios y sistemas de monitoreo para resguardar su seguridad. Además, remarcó que las actuaciones son remitidas de inmediato a la Justicia y que, en la mayoría de los casos, las respuestas llegan en plazos muy breves. "En un plazo menor a 24 horas ya tiene una respuesta del juzgado", señaló.
Respecto a la evolución de las denuncias, indicó que se observa un aumento en la cantidad de personas que se animan a acudir a las autoridades. Según explicó, ya no se trata únicamente de mujeres adultas, sino también de adolescentes y personas mayores que deciden visibilizar situaciones de violencia que muchas veces llevan años atravesando.
La comisario advirtió que, si bien las agresiones físicas suelen ser el motivo principal de consulta, detrás de esos episodios suelen existir otras formas de violencia menos visibles, como la psicológica o la económica. En muchos casos, explicó, las víctimas naturalizan determinadas conductas durante largos períodos hasta que un nuevo hecho las impulsa a buscar ayuda y relatar todo el contexto que vienen padeciendo.
Asimismo, recordó que la denuncia no necesariamente debe ser realizada por la víctima. Familiares, vecinos o cualquier persona que tome conocimiento de una situación de violencia puede acercarse a informar lo sucedido. "Cualquier persona que se entere de que una persona está siendo violentada puede venir a denunciar", sostuvo.
Sobre el seguimiento de las medidas de protección, Aguirre explicó que las restricciones judiciales son cargadas en los sistemas policiales y que, ante cualquier incumplimiento, se activa una respuesta inmediata. En los casos en que se viola una prohibición de acercamiento, el agresor puede ser arrestado y posteriormente afrontar una causa por desobediencia judicial.
Finalmente, la titular de la dependencia insistió en la necesidad de que la comunidad se involucre y acompañe a quienes atraviesan situaciones de violencia. "Es muy importante que todos, entre todos, nos cuidemos", expresó, al tiempo que recordó que muchas veces las víctimas no logran dimensionar el contexto en el que se encuentran inmersas y necesitan del apoyo de su entorno para dar el primer paso y pedir ayuda.
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