Lo que comenzó como una oportunidad laboral para mejorar la situación económica de su familia terminó convirtiéndose en una dura experiencia para un trabajador salteño que viajó hasta Río Grande tras recibir una propuesta de empleo que nunca existió.
El hombre, de 32 años y dedicado a trabajos de construcción, pintura y electricidad, decidió trasladarse al sur del país luego de ser contactado por una persona que le aseguró que tenía un puesto laboral garantizado. Con la expectativa de conseguir ingresos para su esposa e hijo, utilizó sus últimos ahorros para concretar el viaje.
Sin embargo, al llegar a Río Grande descubrió que la oferta era falsa. La persona que lo había contactado nunca apareció y no pudo localizarla, quedando solo, sin empleo y sin recursos para regresar a su provincia.
Durante los siguientes cuatro meses sobrevivió realizando distintas tareas ocasionales y afrontando dificultades económicas. Ante la imposibilidad de reunir el dinero necesario para el pasaje de regreso, decidió emprender el viaje de vuelta caminando y pidiendo ayuda a conductores en las rutas argentinas.
La travesía estuvo marcada por las bajas temperaturas, largas caminatas y la falta de alimentos. Según relató, llegó a pasar varios días sin comer y recorrió decenas de kilómetros a pie mientras intentaba avanzar hacia el norte del país.
La situación cambió cuando llegó a la localidad pampeana de Realicó. Allí, vecinos y distintas personas se movilizaron para ayudarlo tras conocer su historia. Gracias a una colecta solidaria lograron reunir el dinero necesario para comprarle un pasaje de micro y permitirle continuar viaje hacia Salta.
Con el boleto ya asegurado, el trabajador emprendió el tramo final del recorrido con la expectativa de reencontrarse con su familia después de meses de incertidumbre y dificultades, cerrando así una historia atravesada por una estafa laboral que lo dejó varado a más de 3.000 kilómetros de su hogar.
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