La Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) denunció un fuerte incremento en el precio del polietileno de alta densidad, uno de los principales insumos utilizados en la fabricación de juguetes y numerosos productos industriales. Según indicaron desde la entidad, el valor del material pasó de $1.400 a $3.560 por kilogramo entre fines de febrero y junio de 2026, lo que representa una suba del 154,3%.
El reclamo apunta contra la empresa Dow Chemical, principal proveedora de resinas plásticas en el mercado argentino. Desde la cámara sostienen que el aumento no guarda relación con la evolución de los costos energéticos ni con el comportamiento de otras variables vinculadas a la producción petroquímica.
Desde el sector señalaron que, si bien el conflicto en Medio Oriente generó aumentos en distintos insumos energéticos, las variaciones registradas fueron considerablemente menores. Según precisaron, el precio internacional del petróleo Brent pasó de 68,64 a 82,58 dólares por barril, una suba cercana al 20%, mientras que el precio de la nafta súper aumentó alrededor del 29% en el mismo período.
El presidente de la CAIJ, Matías Furió, cuestionó especialmente que el polietileno producido en Argentina se fabrica a partir de gas natural proveniente de Vaca Muerta y no directamente del petróleo. Por ese motivo, consideró que el incremento aplicado carece de justificación económica y reclamó explicaciones sobre la formación de precios.
La entidad advirtió además que el impacto de la medida excede al sector juguetero. El polietileno y el polipropileno son utilizados en la fabricación de envases para alimentos, productos de higiene, autopartes, materiales para la construcción, embalajes y múltiples bienes de consumo. En muchos casos, estos insumos representan entre el 40% y el 60% de los costos de producción.
Ante este escenario, las pequeñas y medianas empresas industriales alertaron que tendrán dificultades para absorber el incremento sin trasladarlo a precios, reducir niveles de producción o incluso discontinuar algunas líneas de fabricación.
La preocupación se produce a pocas semanas del Día del Niño, una de las fechas comerciales más importantes para la industria juguetera, que junto con las fiestas de fin de año concentra buena parte de las ventas anuales del sector.
El reclamo también se enmarca en un contexto complejo para los fabricantes nacionales, marcado por una mayor competencia de productos importados y por la reducción de impuestos a la importación de juguetes implementada por el Gobierno nacional durante 2025.
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