Un nuevo ataque de perros asilvestrados provocó la muerte de 43 ovejas en una estancia del sector chileno de Tierra del Fuego, un episodio que volvió a encender las alarmas entre los productores ganaderos de la isla por una problemática que también afecta al lado argentino.
El hecho ocurrió en la Estancia San Carlos, ubicada en la comuna de Primavera, donde una jauría ingresó al establecimiento y atacó al ganado ovino. El caso reabrió el debate sobre las herramientas disponibles para enfrentar la creciente presencia de perros asilvestrados en zonas rurales.
Desde la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere) de Chile explicaron que el Programa de Tenencia Responsable de Mascotas está orientado únicamente a animales que cuentan con un propietario identificado, por lo que no contempla acciones para capturar o controlar perros asilvestrados.
El jefe regional del organismo, Javier Labrín, indicó que ese tipo de intervenciones debe ser abordado de manera coordinada entre municipios, delegaciones y organismos especializados, como el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), que poseen competencias en materia de sanidad animal.
Mientras tanto, las autoridades continúan impulsando campañas de esterilización y tenencia responsable en distintas comunas de la Región de Magallanes. Sin embargo, reconocen que esas medidas no alcanzan para resolver la problemática de los perros que viven y se reproducen en estado salvaje.
El nuevo ataque volvió a poner de manifiesto una situación que preocupa a productores de ambos lados de la frontera. La presencia de jaurías asilvestradas representa una amenaza constante para la actividad ovina en toda la isla, motivo por el cual distintos sectores insisten en la necesidad de avanzar en estrategias conjuntas entre Argentina y Chile para prevenir nuevos episodios.
Compartinos tu opinión