Comerciantes de Río Grande volvieron a poner el foco en el peso que tiene el transporte sobre los precios finales que pagan los consumidores fueguinos. Según plantean, en muchos casos el valor del flete termina modificando por completo el precio de origen de la mercadería y reduce cualquier posibilidad de ofrecer valores competitivos.
Uno de los ejemplos más claros que mencionan es el de productos cuyo costo de compra ronda los $150.000, pero cuyo traslado hasta la provincia puede alcanzar los $250.000. En ese caso, el transporte supera ampliamente el valor de la mercadería y representa cerca del 167% del precio inicial.
La situación también se refleja en alimentos de consumo cotidiano. Comerciantes señalaron que un maple de huevos puede conseguirse en Buenos Aires por menos de $3.000, pero el traslado de un pallet refrigerado hasta Río Grande ronda los $830.000, lo que agrega alrededor de $2.300 por maple solamente en concepto de flete.
De esta manera, un producto que sale de origen a menos de $3.000 puede llegar a Tierra del Fuego por encima de los $5.500 antes de sumar impuestos, alquileres, salarios, servicios y margen comercial.
Los comerciantes sostienen que una parte importante del encarecimiento no nace en la fábrica ni en el mostrador, sino en la estructura logística necesaria para abastecer a la provincia, lo que termina trasladándose directamente al consumidor final.
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