El intendente de Río Grande se refirió al impacto de las políticas nacionales sobre la industria fueguina y también habló de la deuda de coparticipación que mantiene la Provincia con el Municipio.
Martín Pérez volvió a cuestionar las medidas económicas del Gobierno nacional y advirtió sobre el impacto que tienen en Río Grande y en el entramado productivo fueguino. En particular, hizo referencia al decreto que bajó aranceles a productos importados.
“Tenemos un problema muy grave respecto al decreto 333 que ha bajado a cero los aranceles a los productos importados, que ha golpeado nuestra industria, nuestro trabajo, nuestro aparato productivo”, sostuvo el intendente.
En esa línea, pidió que la medida sea revisada por Nación. “Espero que ese decreto que fue firmado por Adorni en su momento se pueda retrotraer, se pueda corregir y que el gobierno nacional revea esta posición que ha golpeado tanto el empleo de nuestra provincia”, afirmó.
Pérez también se refirió a la reforma laboral y sostuvo que no acompaña ninguna modificación que implique pérdida de derechos. “Podemos sí modernizar el ámbito laboral, pero de ninguna manera que eso signifique quitarle derecho a los trabajadores”, expresó. Luego agregó que ese camino representa “la flexibilización laboral que tanto afecta a nuestra gente”.
Por otra parte, habló de la deuda de coparticipación que mantiene la Provincia con el Municipio de Río Grande y aseguró que el reclamo se realiza desde una mirada institucional. “A lo largo de todo este año hemos tenido una relación madura, seria, responsable con el gobierno de la provincia”, señaló.
El intendente precisó que el atraso supera los 35 días y llega a casi 15 mil millones de pesos. “Nosotros con ese recurso podríamos haber finalizado obras, podríamos brindar mejores servicios”, afirmó.
Finalmente, Pérez aseguró que el diálogo con el Gobierno provincial existe, aunque reclamó resultados concretos. “Que no exista una foto o que ese diálogo por ahí no se magnifique en redes sociales o en algunos medios de comunicación no implica que no existe el diálogo”, sostuvo. Y concluyó: “Lo que buscamos en definitiva es tal vez menos reunión y más solución de problemas”.
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