A casi siete meses del inicio del conflicto en Aires del Sur, los trabajadores continúan sin cobrar los salarios adeudados y permanecen a la espera de una respuesta judicial que les permita reactivar la planta. Mientras tanto, avanzan con un inventario de materiales, insumos y productos terminados para que el juez y la sindicatura puedan definir una posible subasta.
Maximiliano Uriona, delegado de la UOM en la fábrica, describió la difícil situación que atraviesan los trabajadores desde que la empresa dejó de operar. “7 meses sin sueldos, 7 meses fuimos abandonados por la dirección de la empresa, de una sociedad anónima, y hasta el día de la fecha el doctor Horacio Bocardo no nos ha dicho todavía el sí que necesitamos y que queremos para volver a trabajar”, señaló.
El delegado remarcó que, en lugar de estar participando del paro activo de la UOM, los trabajadores se encuentran dentro de la planta realizando tareas para intentar recuperar parte de lo adeudado. “Hoy en vez de estar participando del paro activo de UOM, nos toca hacer inventario de materiales, de insumos, de productos terminados para que el juez y la sindicatura puedan empezar a subastar y generar parte de pagar algo a lo que dejó la empresa”, explicó.
En ese sentido, Uriona indicó que la deuda con los empleados incluye salarios e indemnizaciones. “La empresa a nosotros, legalmente, nos dejó debiendo 4 meses y la indemnización por antigüedad”, afirmó.
Respecto al inventario que llevan adelante, sostuvo que la expectativa es que permita cubrir al menos una parte de lo adeudado, aunque aclaró que todavía no saben qué valor tendrán los bienes en el mercado. “A nivel sueño sería lo ideal para empezar a cubrir, a nivel técnico mercado, hoy el mercado está tan destruido que no sabemos qué precio le van a poner a todo lo que estamos haciendo”, expresó.
El delegado explicó además que los trabajadores solo están realizando la tarea física del relevamiento, mientras que la parte administrativa y comercial quedará en manos de las autoridades judiciales. “Estamos haciendo únicamente la parte física, el inventario, la parte administrativa de comercialización la va a hacer el síndico y el juez a través de los métodos legales que ellos corresponden”, aclaró.
Uriona destacó que, pese al paso del tiempo, la planta se encuentra en condiciones de operar porque fue cuidada por los propios trabajadores desde el inicio del conflicto. “La planta fue cuidada y mantenida por nosotros, cualquier persona que quiera visitar la planta puede verla, las máquinas andan, las líneas andan, hay material”, sostuvo.
En paralelo, los trabajadores aguardan una definición del juez Horacio Bocardo para avanzar con una posible locación que permitiría retomar la producción junto a la empresa Athuel. “Necesitamos que el doctor Horacio Bocardo diga lo más pronto sí para poder pasar a parte técnica de lo que es cantidad de personal”, señaló Uriona. Y agregó: “La planta está lista, sólo falta que él diga que sí”.
El delegado advirtió que los plazos preocupan, ya que Athuel también tiene necesidades productivas propias vinculadas a la fabricación de aire acondicionado. “Esperemos que sigan a la par nuestra, pero sabemos que el mercado industrial en Tierra del Fuego también está complicado, donde hay suspensiones, donde hay amenazas de despido”, indicó. Aun así, aseguró que los trabajadores siguen acondicionando el lugar para demostrar que la planta está preparada: “Lo vamos a hacer para que ellos sepan que acá es el lugar para fabricar los aire acondicionado”.
Sobre la situación económica de los empleados, Uriona fue contundente. “Entre las changas de un mercado roto, porque el mercado laboral en Río Grande está roto, nadie puede negarlo y si alguien lo niega es un inconsciente”, expresó. También contó que reciben bolsones del Gobierno y del Municipio, además de donaciones de vecinos: “Las donaciones que la gente nos sigue trayendo, por suerte eso hay que agradecerlo desde el día uno”.
El delegado señaló que algunos trabajadores lograron conseguir empleo en otras fábricas, aunque en condiciones muy distintas a las que tenían. “Un oficial que acá en planta era un oficial con 18 años de edad, empezó de contratado nivel cero en otra empresa, todo lo que uno no pensó que iba a pasar nunca”, lamentó.
También mencionó que hay compañeros que estaban próximos a jubilarse y quedaron en una situación muy compleja. “Tenemos compañeros que estaban en proceso de jubilación y quedaron en el camino por culpa de esta dirección que se les ocurrió irse”, sostuvo.
Pese al desgaste, Uriona aseguró que los 122 trabajadores que iniciaron el reclamo continúan unidos. “Los 122 que éramos de un principio, seguimos firmes. No necesariamente vamos a estar todos dentro de planta. Los que tenemos más posibilidades, venimos”, explicó.
Finalmente, adelantó que siguen organizando distintas acciones para reunir fondos, entre ellas la venta de bonos vinculados al sorteo de un auto. “Sabemos que el plazo es de 60 días. Así que el valor de los bonos, sí se puede decir, son 20.000 pesos. Así que todos los trabajadores de Aires del Sur van a tener sus bonos para salir a vender. Toda la gente que quiera ayudarnos en la venta, bienvenido sea”, concluyó.
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