El Gobierno de Tierra del Fuego, junto a municipios, organismos científicos, instituciones académicas y sectores productivos, avanza en una estrategia integral para abordar la problemática de los perros sueltos y asilvestrados en la provincia.
Desde la Universidad Nacional de Tierra del Fuego destacaron el trabajo interinstitucional que se desarrolla en el marco del Programa de Manejo de Poblaciones de Perros, creado a partir de la Ley Provincial N.º 1146. Esta normativa reconoce al perro asilvestrado como una especie exótica invasora por el impacto que genera en la producción ganadera, la biodiversidad, la salud pública y el turismo rural.
La situación preocupa especialmente al sector ovino. En los últimos 25 años, el stock provincial se redujo casi a la mitad, pasando de 522 mil a 297 mil cabezas. Una de las principales causas señaladas son los ataques de jaurías en áreas rurales del ecotono fueguino.
En este contexto, la UNTDF, a través del Instituto de Ciencias Polares, Ambiente y Recursos Naturales, acompaña las acciones impulsadas por el Ministerio de Producción y Ambiente. El objetivo es diseñar herramientas que permitan reducir la circulación de perros sin supervisión, tanto en zonas urbanas como rurales.
Una de las iniciativas centrales es la campaña “Perro Suelto Cero”, que busca promover la tenencia responsable y evitar que los animales permanezcan en la vía pública sin control de sus dueños. Bajo la consigna “Cuida tu perro, cuida el ambiente”, la propuesta apunta a prevenir situaciones que pueden derivar en abandono, ataques a personas y animales, y procesos de asilvestramiento.
El Dr. Guillermo Deferrari, docente investigador del ICPA-UNTDF e integrante del Comité de Seguimiento, remarcó la importancia del trabajo conjunto entre instituciones. “Este trabajo articulado entre instituciones constituye una oportunidad para enfrentar una problemática de larga data en la provincia, revisar los avances alcanzados y consolidar propuestas que permitan dar continuidad a las políticas públicas en materia de manejo de perros sueltos y asilvestrados”, expresó.
La presencia de perros sin supervisión representa un desafío complejo para la provincia. Además de los daños en el sector ganadero, también genera riesgos sanitarios por mordeduras y posibles enfermedades zoonóticas, como rabia e hidatidosis. A su vez, afecta a la fauna nativa y compromete actividades vinculadas al turismo rural y a la identidad productiva fueguina.
Los registros municipales reflejan la magnitud del problema en las ciudades. En Río Grande, durante 2022 se realizaron 1.867 castraciones, se labraron 403 infracciones y se registraron 97 mordeduras. En 2023, en tanto, se contabilizaron 1.175 castraciones, 345 infracciones y 94 mordeduras.
Frente a este escenario, el Gobierno provincial refuerza las acciones de esterilización masiva, campañas de educación sobre tenencia responsable y trabajo coordinado con municipios y productores. La estrategia se basa en el enfoque de “Una sola salud”, que promueve una mirada integrada sobre la salud de las personas, los animales y los ecosistemas.
El objetivo es avanzar hacia ciudades sin perros sueltos y, al mismo tiempo, disminuir progresivamente el impacto de los perros asilvestrados en el ámbito rural. Para ello, las autoridades remarcan que la solución requiere del compromiso de toda la comunidad fueguina.
El programa cuenta con el acompañamiento de los municipios de Río Grande, Ushuaia y Tolhuin, la UNTDF, el ICPA, el INTA, el CONICET, el CADIC, la División Rural de Tierra del Fuego y el Colegio Médico Veterinario, entre otras instituciones. La articulación de estos sectores busca garantizar un abordaje sostenido, científico y participativo frente a una problemática que afecta a toda la provincia.
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