El muelle secundario utilizado por los catamaranes en el puerto de Ushuaia quedó temporalmente fuera de servicio debido a serios daños estructurales. La medida fue adoptada por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) para evitar riesgos sobre pasajeros, trabajadores y embarcaciones.
La decisión se conoció luego de una inspección subacuática realizada por personal especializado de la Armada Argentina. El relevamiento detectó corrosión avanzada en los pilotes, pérdida de material y deterioros en sectores esenciales para sostener las cargas de la estructura.
De acuerdo con las conclusiones técnicas, el muelle no se encuentra en condiciones de continuar funcionando con seguridad. Por ese motivo, se recomendó su inhabilitación completa hasta que sean ejecutadas las reparaciones necesarias.
Mientras permanezca cerrado, la actividad de los catamaranes será trasladada provisoriamente al muelle comercial principal. Con esta reorganización, las autoridades buscan mantener las excursiones turísticas y los servicios habituales sin interrumpir la operatoria portuaria.
El deterioro había sido advertido al comienzo de la intervención de la ANPYN, aunque la situación se profundizó después del temporal del 13 de abril. En aquella jornada, ráfagas que superaron los 100 kilómetros por hora ocasionaron el derrumbe parcial de uno de los sectores del muelle.
Desde el organismo nacional informaron que ya se estudian distintas alternativas para recuperar integralmente la infraestructura. Además, atribuyeron el estado actual a años de falta de mantenimiento y cuestionaron que anteriormente no se concretaran proyectos de modernización, pese a que existían posibilidades de financiamiento internacional.
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