Tierra del Fuego prepara la construcción de una planta destinada a la disposición definitiva de residuos peligrosos generados por la actividad hidrocarburífera. La obra será impulsada por Terra Ignis y es considerada indispensable para comenzar a remediar los sitios contaminados que se acumularon durante décadas de explotación petrolera.
El asesor ambiental de la empresa estatal, Sergio Federovisky, explicó en FM La Isla que la provincia ya logró identificar los principales pasivos ambientales y calcular el costo que demandará su recuperación. Sin embargo, aclaró que los trabajos no podrán avanzar plenamente hasta contar con un relleno de seguridad diseñado especialmente para recibir materiales contaminantes.
A diferencia de los residuos domiciliarios, los desechos petroleros requieren tratamientos específicos y un espacio preparado para almacenarlos de manera permanente sin afectar el suelo, el agua ni los ecosistemas. Según el especialista, la falta de esa infraestructura fue una de las razones por las cuales grandes cantidades de residuos permanecieron durante años acumuladas en distintos sectores de la provincia.
El relevamiento ambiental comenzó durante las negociaciones para el traspaso de los activos de YPF a Tierra del Fuego. Los estudios detectaron pasivos vinculados no solo con esa compañía, sino también con otras operadoras que desarrollaron actividades en la isla, entre ellas Total y Roch.
Federovisky destacó que la Provincia incorporó el valor económico de esos daños dentro del acuerdo alcanzado con YPF. De esta manera, Terra Ignis recibió una compensación para asumir la responsabilidad de sanear las áreas afectadas y evitar que el Estado fueguino heredara las obligaciones ambientales y judiciales sin recursos para afrontarlas.
Como parte del proyecto, la empresa provincial convocó a distintas firmas para que presentaran alternativas técnicas destinadas a construir el futuro relleno de seguridad. Posteriormente, una delegación fueguina recorrió una planta operada por SAN Servicios Ambientales en Neuquén, que desde hace varios años procesa una parte importante de los residuos generados en Vaca Muerta.
La experiencia fue tomada como referencia para definir el modelo que podría aplicarse en la provincia. La intención es avanzar próximamente con la licitación y lograr que la infraestructura comience a funcionar durante los primeros meses del próximo año.
Desde Terra Ignis sostienen que el objetivo no se limita a reparar el daño acumulado, sino también a establecer nuevas reglas para las futuras operaciones. Con el relleno en funcionamiento, las empresas petroleras deberán tratar y disponer correctamente sus residuos, sin que la falta de infraestructura pueda ser utilizada como argumento para mantenerlos abandonados.
Federovisky remarcó que esta etapa representa un cambio en la política hidrocarburífera provincial, con mayores exigencias ambientales y una participación más activa del Estado. La meta será compatibilizar la continuidad de la actividad energética con la recuperación de los lugares afectados y la prevención de nuevos focos de contaminación.
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