Los comercios dedicados a la venta de materiales para la construcción enfrentan un escenario de profunda preocupación en Río Grande. La menor cantidad de obras, el aumento constante de los costos y la caída general del consumo provocaron una reducción significativa del movimiento comercial durante el primer semestre del año.
Fernando Almonacid, trabajador de Onas Corralón SRL, explicó en declaraciones a Info3 Noticias que la situación no puede atribuirse solamente a la temporada invernal. Según señaló, la paralización de gran parte de la obra pública y la desaceleración de los proyectos privados se combinan con las dificultades que atraviesan la industria y el sector petrolero fueguino.
El vendedor sostuvo que el nivel de actividad es uno de los más bajos registrados desde la pandemia. Incluso durante otros inviernos, cuando se reducían los trabajos en exteriores, continuaba la demanda de placas de durlock, cerámicos, adhesivos y productos destinados a refacciones dentro de las viviendas. Actualmente, ese movimiento también se encuentra prácticamente detenido.
A la falta de compradores se suma el encarecimiento de la mercadería. Almonacid indicó que productos como hierros, placas, herramientas y artículos de ferretería llegan con incrementos permanentes, impulsados principalmente por el aumento del transporte, el combustible y los costos logísticos necesarios para trasladar los materiales hasta Tierra del Fuego.
Esta combinación coloca a los comercios ante una doble dificultad: mientras la facturación disminuye, se necesita cada vez más dinero para reponer el stock. El representante del corralón remarcó que muchos productos duplicaron sus valores y que los comerciantes deben realizar grandes esfuerzos para fijar precios que puedan ser afrontados por los clientes.
Antes del comienzo del invierno se había registrado una leve recuperación, favorecida por créditos y promociones ofrecidas por algunas entidades bancarias. Sin embargo, ese repunte duró apenas unas semanas y posteriormente las ventas volvieron a caer.
Pese al panorama adverso, las expectativas están puestas en los meses posteriores a la veda invernal. Desde el sector esperan que la llegada de mejores condiciones climáticas permita reactivar algunas obras, aunque reconocen que una recuperación sostenida dependerá del mejoramiento general de la economía provincial.
Almonacid destacó que Onas Corralón mantiene abiertas sus dos sucursales y conserva a todos sus trabajadores, aunque admitió que sostener la estructura comercial resulta cada vez más difícil. “Es un semestre muy complicado, una situación que asusta y preocupa”, resumió.
Compartinos tu opinión