La parroquia Sagrada Familia de Río Grande registró un fuerte incremento en la cantidad de familias que solicitan asistencia alimentaria. Durante julio, Cáritas distribuyó alrededor de 400 módulos de alimentos, una cifra muy superior a los entre 100 y 120 hogares que recibían ayuda mensualmente durante el año pasado.
El padre Iván Bressán explicó en Radio Noticias, por Radio Fueguina, que detrás de este crecimiento aparecen la falta de empleo, la pérdida del poder adquisitivo y las dificultades para afrontar gastos básicos. Incluso personas que conservan su trabajo recurren a la parroquia porque sus ingresos no alcanzan para pagar el alquiler, la electricidad u otros servicios.
Además de acompañar a las familias, desde hace aproximadamente un año funciona un espacio destinado a personas en situación de calle. La atención se realiza dos veces por semana y permite que quienes concurren puedan desayunar, bañarse, lavar o cambiar su ropa y recibir un almuerzo.
En cada jornada llegan habitualmente unas 15 personas, aunque la cantidad puede variar entre 10 y 20. La mayoría son hombres adultos de entre 25 y 45 años, con una presencia más marcada de personas mayores de 35, aunque en algunas oportunidades también se acercan mujeres.
La tarea es sostenida por dos equipos integrados por seis voluntarios cada uno. Bressán destacó el compromiso de quienes ofrecen su tiempo y acompañan a las personas no solamente con alimentos y elementos de higiene, sino también con afecto y contención.
Las historias que llegan hasta la parroquia son diferentes. Algunas personas atraviesan problemas de adicciones o padecimientos vinculados con la salud mental, mientras que otras terminaron viviendo en la calle después de perder el empleo y quedar imposibilitadas de continuar pagando una vivienda.
El sacerdote también señaló que muchas de ellas cargan con experiencias familiares difíciles desde la infancia y actualmente se encuentran alejadas de sus parejas o hijos. Ante la soledad, suelen conformar pequeños grupos en los que se cuidan y acompañan como pueden.
Desde Cáritas Sagrada Familia advirtieron que la multiplicación de los pedidos de alimentos, ropa y asistencia de emergencia refleja el impacto cada vez más profundo de la situación económica sobre distintos sectores de Río Grande.
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