Durante una entrevista concedida a FM Espectáculo, la funcionaria explicó que la disminución del empleo industrial se viene profundizando desde hace tiempo y señaló que, al comparar junio de 2026 con el mismo período del año anterior, la reducción ronda el 33%. Actualmente, el subrégimen industrial fueguino reúne cerca de 6.500 trabajadores registrados, muy por debajo de los niveles alcanzados en años anteriores.
Man sostuvo que el proceso responde a una combinación de factores que impactan sobre la producción local. Entre ellos mencionó la caída del consumo interno, la acumulación de mercadería en las plantas fabriles, la flexibilización de las importaciones y la transformación de los hábitos de compra de los consumidores.
En ese sentido, explicó que una parte cada vez mayor de las ventas se canaliza a través de plataformas digitales, marketplaces y compras realizadas directamente en el exterior, además del crecimiento de circuitos informales de comercialización, lo que reduce la demanda de productos fabricados en el país.
La secretaria también hizo referencia al ingreso ilegal de mercadería y sostuvo que el principal problema no radica en las compras personales de quienes viajan al exterior, sino en el ingreso de grandes volúmenes de productos que luego son distribuidos comercialmente en distintos puntos del país. Según indicó, representantes del sector industrial vienen alertando sobre este fenómeno desde hace tiempo.
El sector textil, entre los más golpeados
De acuerdo con la funcionaria, la industria textil atraviesa una de las situaciones más delicadas. Precisó que la actividad pasó de emplear alrededor de 500 personas a sostener apenas unos 170 puestos de trabajo en toda la provincia.Man consideró que la competencia con productos importados y la venta informal afectan especialmente a ese rubro, reduciendo su capacidad de sostener el empleo.
La electrónica mantiene el mayor nivel de ocupación
A pesar de la crisis, la industria electrónica continúa concentrando la mayor parte de los trabajadores del régimen industrial fueguino. Según explicó, entre 5.000 y 5.500 de los aproximadamente 6.500 empleados registrados pertenecen a ese segmento.Sin embargo, advirtió que cualquier retracción en esa actividad repercute de manera inmediata sobre los indicadores generales del empleo debido al peso que históricamente tiene dentro del entramado productivo provincial.
La funcionaria señaló además que las empresas enfrentan dificultades para comercializar la producción acumulada y recordó que gran parte de los artículos fabricados en Tierra del Fuego dependen de temporadas específicas de consumo.
Como ejemplo mencionó que las ventas de televisores durante el Mundial no alcanzaron las expectativas previstas por las compañías y sostuvo que el contexto económico lleva a que muchas familias prioricen gastos esenciales antes que la renovación de electrodomésticos.
Preocupación por las medidas antidumping
Otro de los temas planteados por Man fue la incertidumbre respecto del futuro de la fabricación de acondicionadores de aire. Explicó que las medidas antidumping que alcanzan a equipos provenientes de Tailandia vencerían a fines de agosto, mientras que las aplicadas a productos de origen chino expirarían el próximo año.En ese marco, indicó que las cámaras empresariales preparan presentaciones ante el Gobierno nacional para solicitar la continuidad de esas herramientas de protección, aunque reconoció que, por el momento, no existen señales de un cambio de criterio por parte de Nación.
Empresas y gremios buscan acuerdos
Respecto del vínculo entre las compañías y las organizaciones sindicales, la secretaria reconoció que las negociaciones se desarrollan en un contexto complejo. Explicó que mientras las empresas intentan reducir costos para sostener la actividad, los gremios procuran obtener garantías que permitan preservar las fuentes laborales.Asimismo, señaló que la falta de producción y de demanda repercute directamente sobre la necesidad de personal, aunque aclaró que la Secretaría de Industria todavía no recibió comunicaciones oficiales sobre nuevas suspensiones, adelantos de vacaciones o reducciones de actividad.
No obstante, indicó que las firmas analizan permanentemente sus cronogramas de producción y ajustan sus niveles de actividad de acuerdo con la demanda del mercado.
Con más de 3.100 puestos de trabajo perdidos en un año y un contexto marcado por la retracción del consumo, el incremento de las importaciones y la incertidumbre sobre las políticas nacionales para el sector, la industria fueguina continúa atravesando uno de los períodos más difíciles de los últimos años.
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