En comunicación con FM del Pueblo, el trabajador Maximiliano Uriona explicó que recibieron información sobre la posible presentación de la garantía necesaria para avanzar con el alquiler de las instalaciones, aunque aclaró que todavía no fueron notificados oficialmente por las autoridades judiciales.
“Nos empezaron a llegar mensajes de que ya se presentó la garantía. Oficialmente, las autoridades judiciales no nos han transmitido eso, pero sabíamos que estaba la posibilidad de que se presentara esta semana”, señaló Uriona.
Según indicó, el juez Horacio Boccardo deberá definir si los trabajadores pueden regresar a la actividad. “Es el que tiene que decidir si los compañeros vamos a poder empezar a trabajar y llevar un plato de comida a la casa”, expresó.
Preparativos dentro de la planta
Uriona explicó que durante más de un mes y medio los trabajadores realizaron tareas de inventario, clasificación y acondicionamiento del establecimiento. Los trabajos incluyeron la separación de materiales remanentes, equipos terminados y otros elementos que serían incorporados a una eventual subasta.“Venimos haciendo inventario, almacenando, separando y preparando todo para la subasta. También hicimos espacio porque entendíamos que, si Atuel quería trabajar acá, tenía que traer sus materiales y encontrar un lugar preparado”, detalló.
El trabajador sostuvo que las instalaciones ya estarían en condiciones para recibir una nueva actividad productiva. “Hoy podemos decir oficialmente que eso, por lo menos, está. Lo que nos falta es que nos digan: ‘Sí, muchachos, empiezan’”, manifestó.
Siete meses de espera y dificultades económicas
Durante la entrevista, Uriona describió las dificultades que atravesaron los trabajadores para mantener su presencia en la fábrica pese a no contar con ingresos regulares.“Venir era cada vez más difícil, pero los que teníamos la posibilidad seguimos viniendo todos los días”, relató. También explicó que el costo del transporte se convirtió en un obstáculo para quienes no cuentan con movilidad propia.
“Una persona que no tiene un ingreso tiene que afrontar el boleto para venir hasta la fábrica. Se complicaba mucho, porque esta fue una lucha sin recursos”, afirmó.
Uriona agradeció el acompañamiento recibido mediante donaciones de alimentos, bolsones y la colaboración de distintas instituciones. Según señaló, esa asistencia permitió cubrir las necesidades básicas de las familias mientras continuaban esperando una solución laboral.
“Los recursos que tenemos, por suerte, son alimenticios y vienen de las donaciones, del sindicato y de los bolsones del Gobierno y la Municipalidad. Eso nos daba una mano, por lo menos para comer, que es algo muy importante”, sostuvo.
Preocupación por las familias que alquilan
El trabajador destacó además la solidaridad de los vecinos de Río Grande, quienes ofrecieron ayuda para trasladar alimentos y acompañar a las familias afectadas.“Es lindo escuchar la solidaridad del pueblo de Río Grande porque siempre ayuda a todos”, expresó Uriona.
Una de las principales preocupaciones está relacionada con los trabajadores que deben afrontar alquileres sin contar con un salario. Uriona señaló que existen 26 familias en esa situación y que el regreso a la actividad permitiría brindarles mayor tranquilidad.
“Siempre estamos atentos a que no llegue un mensaje diciendo que desalojaron a algún compañero. Empezar a trabajar podría darles un poco de garantía a esas familias para que no pierdan sus techos”, manifestó.
Finalmente, aseguró que continuarán esperando la resolución oficial y defendiendo la continuidad laboral. “Ojalá que sea así, porque es por lo que venimos luchando desde enero. No vamos a bajar los brazos”, concluyó Uriona.
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