La situación de la industria fueguina volvió a generar preocupación después de los 24 despidos registrados en la planta de BGH. Para la Unión Obrera Metalúrgica, este hecho se suma a las suspensiones, la menor producción y la caída del consumo que vienen debilitando al sector en Tierra del Fuego.
El dirigente gremial Linares advirtió que hasta el 60 % del personal dedicado a la fabricación de aires acondicionados podría quedar afectado. El riesgo estaría relacionado tanto con posibles modificaciones en los procesos productivos de las empresas como con el próximo vencimiento de las medidas que protegen la producción nacional.
Según explicó, las primeras disposiciones antidumping que finalizarán son las correspondientes a los equipos importados desde Tailandia y posteriormente vencerán las aplicadas a productos procedentes de China. Si esas herramientas no son renovadas, una de las líneas más importantes del polo industrial de Río Grande podría quedar en una situación crítica frente al ingreso de mercadería extranjera.
Desde la UOM señalaron que una pérdida masiva de puestos laborales tendría consecuencias sobre toda la economía provincial. La actividad metalúrgica no solamente sostiene a los operarios de las fábricas, sino también a miles de familias y a numerosos comercios y servicios vinculados directa o indirectamente con la producción.
Ante este panorama, el sindicato confirmó el paro general y la movilización convocados para el miércoles 5 de agosto. La medida tendrá como ejes la defensa del empleo, la continuidad de la industria fueguina y el reclamo para que los representantes políticos acompañen las gestiones necesarias antes de que venzan las protecciones vigentes.
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