La crisis golpea al turismo en Tolhuin: baja ocupación, altos costos y complejos que dejaron de funcionar
El turismo de Tolhuin atraviesa una temporada invernal marcada por la escasa demanda, el aumento de los gastos operativos y una fuerte reducción de las escapadas realizadas por vecinos de Río Grande y Ushuaia. La situación ya provocó el cierre de varios establecimientos y obligó a otros prestadores a disminuir su capacidad para evitar el cese definitivo de sus actividades.
Raúl Moreira, presidente de la Cámara de Turismo local, explicó en el programa Buscando el Equilibrio, de Radio Provincia, que las vacaciones de invierno estuvieron muy lejos de los niveles habituales. Mientras en temporadas anteriores la ocupación era prácticamente completa durante toda la semana, este año alcanzó entre un 70% y un 80% solamente durante algunos fines de semana, con una actividad casi nula en los días hábiles.
El dirigente relacionó la caída con la recesión nacional y la pérdida del poder adquisitivo. Según señaló, las familias comenzaron a limitar los gastos destinados al esparcimiento y el turismo interno fue uno de los primeros sectores afectados. Las tradicionales visitas de riograndenses y ushuaienses a Tolhuin disminuyeron considerablemente, incluso durante el receso invernal.
A la menor cantidad de visitantes se sumó el incremento de los costos para sostener cabañas y alojamientos, especialmente aquellos ubicados en zonas boscosas. La calefacción permanente resulta indispensable para impedir el congelamiento de las instalaciones de agua, pero la reducción de subsidios modificó la ecuación económica y volvió mucho más difícil mantener los complejos abiertos cuando no hay ocupación.
Moreira confirmó que al menos tres emprendimientos, con entre cuatro y seis cabañas cada uno, cerraron definitivamente o cambiaron de actividad. También dejaron de funcionar establecimientos más pequeños, mientras que otros propietarios optaron por clausurar temporalmente una parte de sus instalaciones para reducir el consumo de servicios. Tolhuin mantiene alrededor de mil camas habilitadas, aunque una porción de esa capacidad ya no se encuentra disponible.
El titular de la Cámara advirtió que suspender completamente la actividad puede generar consecuencias durante varios años. Explicó que, cuando un alojamiento aparece como cerrado en las redes sociales y en las plataformas digitales, recuperar su posicionamiento y volver a captar clientes se transforma en una tarea muy difícil. Por ese motivo, algunos prestadores prefieren continuar abiertos aun trabajando con pérdidas.
Uno de los casos que genera mayor preocupación es el complejo Laguna Negra, propiedad de Marcelo Mota, que posee seis cabañas y enfrenta dificultades por la falta de servicios. Aunque durante el año pasado cuatro emprendimientos consiguieron conectarse a la red de gas mediante gestiones conjuntas con el Gobierno provincial y el Municipio, otros quedaron afuera. Moreira sostuvo que Laguna Negra es un establecimiento emblemático para Tolhuin y pidió alcanzar un acuerdo entre el sector privado y el Estado que permita garantizar su continuidad.
El referente turístico consideró que el cierre de un complejo no solamente perjudica a su propietario, sino que también deteriora la imagen del destino y afecta a toda la economía local. Recordó que la actividad genera movimiento para comercios, restaurantes, servicios de entretenimiento, carpinterías, lavanderías, personal de limpieza y proveedores de muebles, electrodomésticos e insumos.
Respecto del acompañamiento económico, Moreira aseguró que la única asistencia significativa se otorgó durante la pandemia y estuvo destinada a preservar los empleos registrados. Los emprendimientos que no contaban con trabajadores contratados quedaron fuera de esos beneficios y, una vez terminada la emergencia sanitaria, el sector no volvió a recibir ayuda directa.
Pese al panorama adverso, la Cámara continúa trabajando en propuestas para la temporada de verano. Entre ellas se encuentra la Ruta del Fuego, una iniciativa impulsada junto con la Cámara de Turismo de Timaukel para integrar a Tolhuin, Bella Vista y el sector chileno de la isla. El objetivo es atraer parte de los visitantes internacionales que llegan a Ushuaia y Punta Arenas, además de presentar una propuesta regional en la Feria Internacional de Turismo.
Moreira también depositó expectativas en el futuro desarrollo de las termas, al considerar que podrían atraer visitantes de Ushuaia, Río Grande, Río Gallegos y Punta Arenas. “Si trabajamos en conjunto y no dejamos que nadie cierre”, afirmó, Tolhuin podrá consolidar su oferta y comenzar a recuperar el movimiento durante el próximo verano.
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