La celebración resulta determinante para el rubro, ya que alrededor del 60% de las ventas anuales se concentra en esta temporada. Por ese motivo, las expectativas están puestas especialmente en los últimos días previos al domingo 16, cuando tradicionalmente se registra el mayor movimiento en las jugueterías.
Desde la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) anticipan un consumo más cauteloso, con compradores atentos a precios, descuentos, cuotas y promociones bancarias. En las grandes superficies, en tanto, se observa una mayor búsqueda de productos económicos y alternativas de primer precio.
Dentro de las diferentes categorías, los juguetes didácticos de menor valor aparecen entre los que mejor responden, mientras que los productos vinculados con personajes y franquicias reconocidas también buscan impulsar las ventas. Paralelamente, la industria promueve la campaña “Jugar es crecer”, destinada a destacar la importancia del juego físico frente al creciente tiempo que los niños pasan frente a las pantallas.
Las ventas cayeron 10% en el primer semestre
Los números acumulados durante los primeros seis meses de 2026 muestran una contracción del 10% en las ventas. Sin embargo, desde el sector advierten que el resultado todavía no permite anticipar cómo terminará el año debido a la fuerte estacionalidad de la actividad.El Día del Niño y las fiestas de fin de año concentran buena parte de la facturación de las jugueterías. Incluso, los últimos cuatro días anteriores a la celebración de agosto pueden resultar decisivos para definir el desempeño de la temporada.
La situación tampoco es uniforme en todo el país. Mientras algunas provincias presentan un mejor comportamiento comercial, otras regiones muestran mayores dificultades, atravesadas por la pérdida del poder adquisitivo y, en determinados casos, por la competencia de mercadería ingresada de manera irregular.
El impacto también se siente entre las jugueterías tradicionales. En los últimos dos años y medio, decenas de comercios habrían cerrado sus locales físicos o decidido continuar exclusivamente mediante ventas online, en busca de reducir costos.
Menor poder adquisitivo y compras más cuidadas
Desde los comercios reconocen que los consumidores están analizando mucho más cada compra. Silvia Shocron, propietaria de una juguetería con cuatro décadas de trayectoria en el barrio porteño de Flores, explicó que el principal problema no pasa necesariamente por aumentos en los juguetes, sino por el incremento del resto de los gastos familiares.“Este año quizás está un poquitito más difícil básicamente por el poder adquisitivo de la gente. Los juguetes no aumentaron de precio, pero otros gastos sí subieron, y eso dificulta la actividad”, señaló la comerciante.
En su establecimiento, el ticket promedio se encuentra entre los $15.000 y $20.000, por debajo de un promedio general estimado en alrededor de $25.000. La oferta, sin embargo, es amplia y contempla productos que comienzan en aproximadamente $3.000 y pueden llegar hasta los $400.000.
Preocupación por las compras puerta a puerta
Otro de los fenómenos que genera preocupación dentro de la industria es el crecimiento de las compras internacionales mediante el sistema puerta a puerta. Desde la CAIJ plantean que este mecanismo no solamente genera una competencia diferente para fabricantes y comercios argentinos, sino que también abre interrogantes respecto de los controles de seguridad aplicados a los juguetes.La entidad realizó una compra de prueba mediante Temu y aseguró haber detectado incumplimientos en gran parte de los artículos analizados. Incluso informó que algunos productos presentaron ftalatos, sustancias utilizadas en determinados plásticos cuyo uso se encuentra restringido para artículos destinados a niños.
La Cámara también presentó más de 30 denuncias relacionadas con juguetes que, según sostiene, no deberían encontrarse disponibles en el mercado por cuestiones vinculadas con la seguridad.
Importaciones en baja después del fuerte crecimiento de 2025
El mercado también atraviesa un reacomodamiento después del importante incremento de las importaciones registrado el año pasado. Durante 2025 ingresaron juguetes por USD 114,5 millones, equivalentes a 22,6 millones de kilos, lo que representó un crecimiento del 40,5% en valor y del 75,8% en volumen respecto de 2024.Ese movimiento dejó un importante nivel de stock acumulado. Durante el primer semestre de 2026, en cambio, las importaciones tradicionales alcanzaron los USD 37,8 millones y 7,2 millones de kilos, con retrocesos interanuales del 13,8% en valor y del 11,8% en volumen.
Según la Cámara, parte de la mercadería acumulada durante el año pasado debió comercializarse durante 2026 incluso a pérdida, en un contexto donde la demanda no acompañó el volumen disponible.
A esto se suma la preocupación de la industria por los valores declarados en algunas operaciones. Durante el primer semestre, la CAIJ identificó 59 importadores que registraron mercadería por debajo de los USD 2 por kilo, valores que la entidad considera incompatibles con los costos habituales de los juguetes.
Cinco fábricas atraviesan procesos de cierre
La producción nacional también enfrenta dificultades. De acuerdo con la información difundida por la Cámara, cinco fábricas se encuentran actualmente en proceso de cierre y la actividad trabaja con aproximadamente un 30% de utilización de su capacidad instalada.La reducción del empleo se estaría produciendo principalmente mediante jubilaciones y contratos que no son renovados, mientras algunas empresas buscan reconvertir sus modelos de negocios para reducir costos o pasar de la fabricación a la importación.
Con este panorama, el Día del Niño aparece como una instancia clave para medir el comportamiento del consumo durante la segunda mitad del año. El sector apuesta a que las promociones, descuentos y posibilidades de financiación permitan mejorar las ventas durante los días de mayor movimiento, aunque las expectativas para el cierre de 2026 continúan siendo moderadas.
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