La situación de Autofarma atraviesa uno de sus momentos más críticos y la incertidumbre crece entre los trabajadores de Río Grande. Miguel Ruiz, empleado de la firma, aseguró que desde la empresa ya les comunicaron que el cierre de la sucursal es una decisión tomada, aunque todavía no existe una fecha definida para el cese definitivo de la actividad.
El escenario se agravó luego del cierre de la farmacia ubicada en Kuanip, en Ushuaia. “Nos han informado ya de parte de los dueños que no hay vuelta atrás, que el cierre se va a dar a corto o mediano plazo, pero se va a dar”, afirmó Ruiz. Según explicó, los empleados desconocen si la medida se concretará en los próximos días, semanas o dentro de un mes.
Uno de los principales puntos del conflicto continúa siendo la deuda vinculada con OSEF. El trabajador señaló que durante la semana pasada existía expectativa por un posible acuerdo entre la obra social provincial y Autofarma, pero finalmente las negociaciones no prosperaron. “El lunes nos encontramos con que al final no se llegó a un acuerdo, han cambiado las condiciones, no se ha dado el acuerdo entre OSEF y Autofarma, por lo cual la deuda sigue pendiente”, sostuvo.
A la crisis de la empresa se suma una delicada situación salarial. Ruiz aseguró que los trabajadores acumulan varios meses sin percibir sus haberes y tampoco cobraron el aguinaldo. “Ya vamos por el tercer mes de adeude, más el aguinaldo que todavía seguimos sin cobrar. Seguimos sin respuestas”, expresó.
El empleado describió con preocupación el clima que atraviesa el personal. “Mucha tristeza, mucho dolor. La verdad que era algo que queríamos evitar”, manifestó. Los trabajadores mantenían la expectativa de que un acuerdo económico permitiera sostener la actividad, aunque ahora consideran que incluso un eventual pago de OSEF podría no alcanzar para revertir la situación.
Ruiz explicó que la deuda que Autofarma mantiene con sus trabajadores y proveedores habría alcanzado tal magnitud que un eventual plan de cuotas de OSEF solamente permitiría cubrir parcialmente los compromisos. “Las cuotas alcanzarían solamente para pagar los sueldos, seguiríamos sin poder vender nada y sin poder generar ingresos”, advirtió.
El trabajador también cuestionó la falta de respuestas institucionales. Según relató, hasta el momento los empleados recibieron información fundamentalmente a través de los responsables de la propia empresa. “No hay una cercanía ni de parte del Gobierno, no tenemos una respuesta de parte de OSEF tampoco de decir ‘vamos a pagar de esta forma’. De ninguna parte tenemos una respuesta”, reclamó.
Las declaraciones públicas realizadas desde OSEF también generaron malestar entre los empleados. “Todas las declaraciones que hizo el señor Gustavo García molestaron e hirieron mucho a los empleados porque nosotros manteníamos la esperanza de que se llegue a un acuerdo con el diálogo”, expresó Ruiz. Asimismo, recordó que mientras públicamente se hablaba de avances en las negociaciones, desde la empresa recibían una versión diferente.
“Cuando OSEF necesitó la farmacia cumplió y hoy que la farmacia necesitó, OSEF no le cumplió”, cuestionó. En ese contexto, aseguró que predomina el desánimo entre quienes todavía dependen de la empresa: “Hoy en día ya la tristeza nos abunda porque no hay una respuesta de nadie, ya estamos a la buena de Dios”.
Finalmente, Ruiz descartó por ahora la posibilidad de avanzar con protestas similares a las realizadas por trabajadores de otras localidades y sostuvo que la decisión empresarial parece irreversible. “Ir a protestar contra alguien es innecesario, no vamos a llegar a ningún puerto porque Autofarma ya tiene una decisión tomada, pague o no pague OSEF”, concluyó.
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