El cierre de Autofarma alcanzó a sus sucursales de Tierra del Fuego y dejó a decenas de trabajadores en una situación de incertidumbre, con salarios y aguinaldos adeudados y a la espera de definiciones sobre su desvinculación. La decisión forma parte del cierre general de la empresa en la Patagonia, que también comprende los establecimientos ubicados en Santa Cruz.
Karina Vera, trabajadora de Autofarma en Río Gallegos, confirmó en declaraciones a FM del Pueblo que la determinación fue adoptada el viernes pasado. “El día viernes se tomó la decisión de cerrar todas las sucursales, tanto de Santa Cruz como de Tierra del Fuego”, aseguró.
La situación alcanza a 202 trabajadores directos entre ambas provincias, de los cuales 60 pertenecen a Tierra del Fuego, según precisó Vera durante la entrevista.
Uno de los principales problemas es que parte del personal todavía no recibió los telegramas correspondientes. “Hay muchos de los chicos que no saben qué hacer”, explicó Vera. Según indicó, en algunos establecimientos ya se habían cambiado las cerraduras y prácticamente no quedaba personal administrativo de la firma.
Una empresa sin medicamentos y con problemas financieros
La trabajadora relató que el viernes se realizó una reunión con representantes del Ministerio de Trabajo, el sindicato y los propietarios de Autofarma. En ese encuentro, la empresa argumentó que no contaba con recursos para continuar funcionando y que las sucursales prácticamente no tenían medicamentos.“Ellos argumentan que no tienen plata”, señaló Vera. Según explicó, mantener abiertas las farmacias implicaba continuar generando nuevas obligaciones con los empleados, por lo que se resolvió avanzar con el cierre mientras la empresa intenta cobrar las acreencias que mantiene con distintas obras sociales.
Entre esas deudas aparece la correspondiente a OSEF, la obra social estatal fueguina. Vera indicó que desde Autofarma señalaron esa situación como uno de los factores que terminó agravando la crisis.
“Ellos argumentan que la deuda que tiene OSEF, que es la obra social estatal de Tierra del Fuego, le debe mucha plata y que como que eso fue la gota que rebalsó el vaso”, expresó.
Sin embargo, la trabajadora aclaró que los problemas venían desde antes y que el cierre no respondería únicamente a esa situación. “Nosotros ya lo veíamos venir”, manifestó, y agregó que existían “un montón de cosas en conjunto de la empresa” que terminaron llevando al desenlace.
“Venimos trabajando prácticamente gratis durante tres meses”
La empresa mantiene importantes obligaciones pendientes con sus trabajadores. De acuerdo con Vera, Autofarma adeuda los salarios de junio y julio, el aguinaldo y los días trabajados durante agosto.La trabajadora relató que, luego de conocerse la decisión, hubo fuertes reclamos hacia los responsables de la compañía.
“El enojo de todos fue: ‘¿por qué no hiciste las cosas antes?’, porque nosotros venimos trabajando prácticamente gratis durante tres meses”, afirmó. Según contó, uno de los responsables de la firma les manifestó que estaba “fundido” y que había intentado salvar la empresa, pero no pudo hacerlo.
Vera sostuvo además que los problemas financieros terminaron extendiéndose a distintas obligaciones. “Ahora eso llevó a que no se les pague a proveedores, no se paguen aportes, no se paguen sueldos”, afirmó.
El conflicto ya está judicializado
Ante este escenario, los trabajadores comenzaron a avanzar con asesoramiento legal mientras esperan recibir los telegramas.“Ya hay abogados que están trabajando. Si bien estamos esperando los telegramas que todavía no fueron enviados, no sabemos si los van a enviar, pero bueno, sí, ya están los abogados trabajando. Está judicializado”, explicó Vera.
La trabajadora también remarcó que el impacto del cierre excede a quienes perdieron sus puestos laborales. “Esto es una rueda. Nosotros nos quedamos sin trabajo y nosotros dejamos sin trabajo a gente”, sostuvo al referirse a las consecuencias económicas que la pérdida de ingresos tendrá sobre las familias afectadas.
En Santa Cruz, además, la salida de Autofarma ya genera dificultades para acceder a medicamentos en localidades pequeñas. Vera advirtió que existen lugares donde los vecinos deberán trasladarse alrededor de 60 kilómetros para encontrar otra farmacia. “Ya no es un problema nuestro, sino que empieza a ser un problema social”, concluyó en FM del Pueblo.
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