El Gobierno nacional comenzó a definir la estrategia política para el tratamiento del Presupuesto 2027, que deberá ser enviado al Congreso antes del próximo 15 de septiembre. A diferencia de lo ocurrido en 2024, Javier Milei no encabezará personalmente la exposición del proyecto ante la Cámara de Diputados.
Desde sectores de La Libertad Avanza descartaron que la presencia del mandatario haya formado parte de la planificación oficial. Explicaron que aquella participación presidencial fue excepcional y estuvo vinculada con la decisión de mostrar personalmente los lineamientos de un presupuesto basado en el déficit cero y mecanismos de ajuste para sostener el equilibrio fiscal.
Tampoco sería Luis Caputo quien concurra al Congreso para realizar la presentación formal. Aunque tradicionalmente esa tarea quedó en manos del ministro de Economía, el funcionario no tendría previsto asumir ese rol y todavía no trascendió quién será el encargado de defender inicialmente la iniciativa ante los legisladores.
Mientras tanto, Economía continúa trabajando sobre el contenido del proyecto. El Informe de Avance del Presupuesto anticipa que el Ejecutivo proyecta para 2027 una continuidad del proceso de estabilización, con menor inflación, expansión de la economía y recuperación de los ingresos reales. “El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el Ejercicio 2027 estará sustentado en una mejora de la inversión que redundará en mejores condiciones para el desarrollo de proyectos productivos”, señala el documento firmado por Caputo.
Las estimaciones oficiales también contemplan una recuperación del consumo privado y una contribución favorable del sector externo. Para el período comprendido entre 2027 y 2029, la administración nacional espera consolidar el crecimiento, fortalecer los equilibrios macroeconómicos y conseguir mejoras progresivas en los indicadores laborales y sociales.
Sin embargo, el escenario político aparece más complejo que las proyecciones económicas. En Diputados, referentes oficialistas anticipan conversaciones especialmente tensas con gobernadores y bloques dialoguistas, principalmente por la distribución de recursos y la inclusión de obras para las provincias. El debate tendrá además un componente electoral, debido a la proximidad de los comicios de 2027.
La discusión presupuestaria podría desarrollarse en paralelo con otra iniciativa considerada prioritaria por el Gobierno: la reforma política que apunta a eliminar las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). De esta manera, el oficialismo deberá afrontar durante los próximos meses negociaciones simultáneas para avanzar con dos proyectos centrales de su agenda legislativa.
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