La expansión de los perros asilvestrados volvió a encender las alarmas entre los productores rurales de Tierra del Fuego. De acuerdo con información obtenida mediante cámaras trampa y posteriormente procesada por investigadores del Conicet, la población de estos animales tendría un crecimiento anual del 45,6%, una tendencia que genera preocupación por el fuerte impacto sobre la actividad ganadera y la fauna de la isla.
Lucila Apolinaire, presidenta de la Sociedad Rural de Tierra del Fuego, aseguró que actualmente podría existir una población de entre 20 mil y 30 mil perros asilvestrados. “Hoy pueden haber 20 mil a 30 mil perros. Los cachorros, cuando las perras paren, tienen 8, 10 cachorros, muchos de ellos sobreviven, entonces la verdad es que es totalmente descontrolado”, señaló en declaraciones a La Prensa Austral.
El avance de las jaurías modificó profundamente la producción rural fueguina. Según explicó la dirigente, alrededor del 70% de los establecimientos que históricamente se dedicaban a la cría de ovejas ya no pueden mantener esa actividad. Tierra del Fuego llegó a contar con aproximadamente un millón de ovinos, mientras que actualmente la cifra se habría reducido a unos 300 mil animales.
La problemática, que durante años estuvo principalmente asociada a los ataques contra ovejas, comenzó a alcanzar también al ganado bovino. Apolinaire indicó que desde 2022 se registran episodios contra vacunos, una situación especialmente preocupante porque numerosos productores habían elegido precisamente la reconversión hacia la ganadería bovina como una forma de escapar de las pérdidas provocadas en los rodeos ovinos.
Según la representante rural, el fenómeno tuvo un fuerte crecimiento con la expansión poblacional registrada en Tierra del Fuego desde la década de 1980. El incremento de mascotas y la falta de políticas sostenidas para controlar la reproducción y el abandono habrían favorecido la formación progresiva de poblaciones caninas capaces de sobrevivir y reproducirse lejos de las ciudades.
Inicialmente, los ataques se concentraban en sectores próximos a Río Grande, con perros que ingresaban temporalmente a los campos. Sin embargo, con el paso del tiempo comenzaron a aparecer animales establecidos de manera permanente en zonas rurales y boscosas. Tolhuin se convirtió posteriormente en otro de los puntos críticos, especialmente en sectores de bosque de ñire y áreas de ecotono.
Los relevamientos mencionados por Apolinaire también reflejan una elevada presencia de perros sueltos dentro de los centros urbanos. Las estimaciones hablan de alrededor de 3 mil animales en Tolhuin y aproximadamente 12 mil tanto en Río Grande como en Ushuaia, una situación que podría continuar alimentando el problema si no se reduce el abandono y se profundizan las políticas de control poblacional.
La preocupación ya supera además los límites argentinos. Apolinaire consideró que los perros asilvestrados que actualmente generan inconvenientes en sectores próximos a Porvenir, en Chile, podrían formar parte de la misma expansión registrada en el territorio argentino. “Los perros no hacen migraciones, no tienen que pasar por un control, pasan por los alambrados”, explicó al referirse al carácter binacional que adquirió el fenómeno.
Frente al avance de las jaurías, productores y autoridades trabajan en distintas alternativas de manejo. Apolinaire señaló que desde hace aproximadamente siete meses mantienen acciones junto con los municipios y adelantó que se prevé la participación de especialistas provenientes de Canadá para capacitar en sistemas de captura mediante trampas. “Todo tiene que estar dentro de los estándares de bienestar animal”, remarcó.
Mientras tanto, el impacto económico continúa profundizándose. La transformación de establecimientos tradicionalmente ovinos hacia la producción bovina requiere nuevas instalaciones, infraestructura, conocimientos y varios años para conformar los rodeos. Ahora, con la aparición de ataques contra vacunos, los productores advierten que incluso esa alternativa comienza a quedar amenazada.
Compartinos tu opinión