El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) salió a desmentir las versiones que comenzaron a circular en redes sociales luego de los recientes movimientos sísmicos registrados en Venezuela y Colombia. El organismo aclaró que esos eventos no permiten anticipar la ocurrencia de un terremoto en Argentina ni constituyen una señal de alerta para el territorio nacional.
La explicación oficial indica que los sismos responden a procesos tectónicos propios de cada región. Por ese motivo, un movimiento ocurrido en el norte de Sudamérica no implica necesariamente una modificación en la actividad sísmica de otras zonas del continente ni permite establecer una conexión directa con posibles eventos en el extremo austral.
Desde el organismo remarcaron además que, con el conocimiento científico disponible actualmente, no existe un método capaz de predecir con exactitud un terremoto. Es decir, no es posible establecer previamente la fecha, el lugar y la magnitud que tendrá un movimiento sísmico.
Los especialistas sí pueden analizar antecedentes, características geológicas y niveles de peligrosidad de cada región para establecer probabilidades a largo plazo. Dentro de Argentina, los mayores niveles de actividad sísmica se concentran principalmente en el centro-oeste del país.
El INPRES también advirtió sobre publicaciones que aseguran poder anticipar terremotos a partir de determinadas fechas, cambios en el clima, comportamientos de animales o sucesiones de movimientos registrados en otros países. Desde la institución señalaron que esas afirmaciones carecen de respaldo científico y recomendaron consultar únicamente fuentes oficiales.
Argentina dispone de una Red Nacional de Monitoreo Sísmico que registra de manera permanente los movimientos de la corteza terrestre. Los eventos detectados son posteriormente evaluados y verificados por especialistas antes de que la información sea difundida mediante los canales institucionales.
Ante la imposibilidad de predecir con precisión estos fenómenos, el organismo insistió en que la principal herramienta continúa siendo la prevención. Conocer las características sísmicas de cada región, respetar las normas de construcción y contar con protocolos adecuados de actuación permite disminuir las consecuencias frente a un eventual terremoto.
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