La situación económica que atraviesan numerosas familias de Río Grande comienza a reflejarse también en las condiciones de cuidado y tenencia de los animales domésticos. Desde el área municipal de Servicios Veterinarios señalaron que durante los recorridos cotidianos encuentran una importante presencia de perros en la vía pública y advirtieron sobre los riesgos sanitarios asociados.
García explicó en declaraciones a FM del Pueblo que el deterioro económico “se nota” en distintos aspectos relacionados con las mascotas. Los equipos municipales detectan principalmente perros sueltos y, en una proporción menor, gatos que permanecen en la calle o requieren algún tipo de seguimiento.
Desde el área insistieron en que los animales deberían permanecer dentro del ámbito familiar y contar con un espacio seguro dentro de la vivienda. La circulación permanente por la calle aumenta las posibilidades de exposición a enfermedades, accidentes y contagios entre animales.
Uno de los puntos que genera especial atención actualmente es la aparición de cuadros compatibles con moquillo canino. Se trata de una enfermedad altamente contagiosa que puede propagarse rápidamente entre perros, especialmente cuando animales sin control sanitario mantienen contacto en espacios públicos.
Los inspectores municipales también verifican las condiciones en las que permanecen las mascotas dentro de los hogares. Sin embargo, aclararon que los controles no están orientados a determinar cuánto dinero destina una familia a la alimentación del animal ni qué tipo de producto compra.
“Nosotros no evaluamos si la mascota ha sido alimentada con un alimento balanceado muy caro o si le hacemos comida casera. Solamente nos fijamos en el score corporal”, explicó García.
El criterio principal pasa por comprobar el estado físico y sanitario del animal. Además, se observa que cuente con condiciones mínimas de bienestar, entre ellas un lugar adecuado para resguardarse de las condiciones climáticas, una cucha apropiada y disponibilidad permanente de agua limpia.
En una ciudad donde las bajas temperaturas obligan a extremar los cuidados, desde Servicios Veterinarios consideran especialmente importante que los animales tengan protección frente al frío y no permanezcan expuestos durante períodos prolongados.
Buena parte de las intervenciones municipales se inicia a partir de advertencias realizadas por los propios vecinos. Los reclamos relacionados con animales, posibles situaciones de abandono o condiciones inadecuadas de tenencia pueden comunicarse a través de la línea municipal 147.
La preocupación apunta no solamente al bienestar individual de las mascotas, sino también a la prevención sanitaria. Un aumento de animales sueltos, sin controles veterinarios o expuestos a enfermedades puede generar mayores dificultades para contener la circulación de patologías entre la población canina de Río Grande.
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