La discusión sobre la candidatura presidencial del peronismo sumó una definición de Máximo Kirchner: según el diputado nacional, Cristina Fernández de Kirchner mantiene la voluntad de competir en 2027. Su eventual participación, sin embargo, está condicionada por la condena firme que incluye la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
“Sin Cristina en la boleta, el peronismo pierde competitividad”, afirmó durante una entrevista con el streaming de Infobae. El legislador vinculó las gestiones de la defensa de la expresidenta ante Naciones Unidas con esa intención de volver a representar electoralmente a quienes respaldan su liderazgo.
En paralelo, Kirchner reconoció un error en su lectura de las elecciones de 2023: admitió que subestimó a Javier Milei y señaló que su madre había advertido antes sobre el crecimiento del dirigente libertario. En su análisis, Milei consiguió reunir parte del malestar acumulado durante las administraciones de Mauricio Macri y del Frente de Todos.
El diagnóstico electoral también estuvo acompañado por cuestionamientos hacia el interior del justicialismo. Para el diputado, las distintas posiciones que adoptan sus dirigentes frente a las iniciativas del Gobierno nacional deben discutirse dentro del partido. “Si un sector del peronismo da quórum para la reforma laboral, en algún lado hay que discutir”, planteó.
Sobre su relación con Axel Kicillof, reconoció diferencias tanto políticas como personales, aunque evitó desarrollar estas últimas. La conducción nacional del PJ apareció como uno de los desacuerdos: “Yo entiendo que Cristina tiene que ser la presidenta del PJ a nivel nacional, y él no”, expresó en referencia al gobernador bonaerense.
Kirchner recordó que La Cámpora acompañó las postulaciones de Kicillof a la gobernación en 2019 y 2023 por decisión de Cristina Fernández. Aclaró, de todos modos, que ese respaldo no significaba que compartiera todos los aspectos de la estrategia política adoptada en aquellos procesos.
La situación judicial de la expresidenta ocupó otro tramo central de la conversación. Sus abogados, Rafael Valim y Javier Borrego, aportaron nuevas pruebas ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU, dentro del planteo con el que buscan cuestionar la condena y reclamar la restitución de sus derechos políticos y civiles. La sentencia de seis años de prisión e inhabilitación perpetua quedó firme tras la intervención de la Corte Suprema.
“Es una sentencia donde es más alta la accesoria que la principal”, cuestionó el diputado al comparar ambas penas. También sostuvo que las consecuencias alcanzan a los electores: “Le hace mal a la democracia argentina que tantos millones de argentinos y argentinas quieran votar a alguien y no puedan hacerlo”.
Al ser consultado por su propia situación en la causa Hotesur-Los Sauces y por una eventual detención, Kirchner aludió al atentado contra su madre, ocurrido el 1 de septiembre de 2022, y defendió sus decisiones políticas. “Si yo tuviera miedo, hubiese votado a favor del acuerdo del Fondo Monetario Internacional”, respondió. Además, denunció una “disparidad en el trato” judicial y cuestionó el impacto político de los tiempos de las causas.
Por último, se refirió al viaje a Marbella que derivó en la renuncia de Martín Insaurralde como jefe de Gabinete bonaerense. “Cada uno tiene que hacerse cargo de sus acciones personales”, sostuvo, y mencionó tanto su salida del cargo como su posterior presentación ante la Justicia.
Compartinos tu opinión