La temporada invernal 2026 dejó un escenario poco habitual para el turismo fueguino. Después de un 2025 con condiciones particularmente favorables, este año la escasez de nieve modificó las expectativas del sector y obligó a replantear parte de la estrategia para los próximos inviernos.
El presidente del Instituto Fueguino de Turismo (INFUETUR), Dante Querciali, explicó en declaraciones a Radio Pública Fueguina que 2026 fue el año con menor cantidad de nieve de los últimos 45 años, una situación que tuvo consecuencias directas sobre uno de los principales atractivos de Tierra del Fuego durante la temporada fría.
“Este año nos ha golpeado muy fuerte la falta de nieve”
Querciali describió el invierno como excepcional respecto de los registros de las últimas décadas. “Este año nos ha golpeado muy fuerte la falta de nieve, a pesar de que viene bajando la cantidad año a año, este 2026 fue atípico, el menos nevado en los últimos 45 años”, señaló.El titular del organismo turístico vinculó este comportamiento con el cambio climático y reconoció que la situación apareció justamente cuando Tierra del Fuego buscaba fortalecer su posicionamiento como destino invernal.
La preocupación no estuvo únicamente relacionada con las actividades de nieve. La temporada había generado expectativas por el trabajo promocional realizado y, especialmente, por la ampliación de la conectividad aérea internacional conseguida para Ushuaia.
“La verdad que fue un golpe bajo para todo lo que veníamos haciendo de promoción de temporada de invierno y la conectividad internacional que se consiguió”, manifestó Querciali al describir el efecto que produjo la falta de precipitaciones.
Pese al clima, esperan un mejor escenario para 2027
Desde INFUETUR señalaron que el balance no quedó limitado a las dificultades climáticas. Querciali aseguró que, aun con un invierno muy diferente al esperado, los resultados permitieron comenzar a trabajar sobre la próxima temporada.“A pesar de eso hemos salido con muy buenos resultados y con un avance positivo para la próxima temporada de invierno”, afirmó.
Uno de los aspectos sobre los que están depositadas las expectativas para 2027 es la continuidad de la conectividad aérea internacional, considerada una herramienta importante para ampliar mercados y sostener el ingreso de turistas extranjeros.
Tierra Mayor y el crecimiento de los senderos
En paralelo con el análisis de la temporada invernal, el INFUETUR comenzó a trabajar sobre otro fenómeno que viene ganando protagonismo: el aumento de visitantes en los senderos y espacios naturales del Valle de Tierra Mayor.Querciali explicó que se está elaborando una planificación con una perspectiva que exceda las necesidades inmediatas. El proceso demandaría alrededor de seis meses y buscará establecer criterios para ordenar el crecimiento turístico del sector.
Uno de los puntos que genera mayor atención es Laguna Esmeralda, debido al volumen de personas que recibe. Según indicó el funcionario, la demanda sobre ese atractivo obliga a analizar su capacidad de carga y buscar alternativas para evitar una concentración excesiva de visitantes.
“Estamos trabajando en un proceso de mediano y largo plazo, que obviamente es un proceso más o menos de seis meses de trabajo de plan”, detalló.
Entre las posibilidades que serán evaluadas aparece la apertura de nuevos senderos, junto con una reorganización de los espacios actualmente utilizados y la incorporación de criterios que permitan compatibilizar el crecimiento de las visitas con la conservación del entorno.
La intención del organismo es que la planificación de Tierra Mayor no quede limitada a una temporada o administración determinada. El objetivo planteado es establecer herramientas permanentes para ordenar el uso turístico del valle y avanzar hacia un esquema sustentable ante una demanda que continúa creciendo.
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