El secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado, Luis Sosa, aseguró que todavía quedan trabajadores a la espera de ser incorporados a la actividad hidrocarburífera de Tierra del Fuego y señaló que una de las principales expectativas del sector está puesta en la llegada de inversiones para avanzar sobre nuevas áreas.
En declaraciones a FM La Isla, el dirigente petrolero realizó un balance sobre el movimiento que comenzó a registrarse en los yacimientos, la situación de los trabajadores vinculados a Roch y las perspectivas de exploración para los próximos meses.
“Tenemos trabajadores en la casa”
Sosa reconoció que las incorporaciones vienen produciéndose, aunque todavía existe personal que permanece sin actividad. “Tenemos trabajadores en la casa, si bien están bien en su casa, pero no los queremos tener en la casa, sino queremos que estén trabajando”, manifestó.En ese sentido, consideró favorable que las empresas reconozcan que aún deben sumar personal y sostuvo que desde el sindicato mantienen la expectativa de que esas incorporaciones puedan concretarse próximamente. Según explicó, el proceso ya comenzó y algunos trabajadores fueron retomando sus tareas.
Qué pasará con los trabajadores de Roch
Otro de los temas abordados fue la situación laboral ante la salida de Roch. Sosa explicó que existe un grupo de ocho trabajadores que continuará vinculado a tareas de reparación o abandono de pozos hasta que finalicen esas labores.Para el resto del personal, el esquema sería diferente. Según indicó, permanecerían bajo la órbita de la compañía hasta febrero y posteriormente serían incorporados por la empresa que resulte adjudicataria de la licitación para continuar operando el área.
“La nueva empresa, la nueva operadora, va a absorber a esta gente”, afirmó Sosa, quien destacó que esta perspectiva brinda tranquilidad a los trabajadores y al sindicato.
Además, señaló que Roch comenzó a pagar las liquidaciones e indemnizaciones correspondientes al personal que todavía permanece ligado a la operación. “En ese sentido Roch ha sido una empresa prolija, le está pagando la indemnización a los compañeros que permanecen”, sostuvo.
CEA-12: el desafío de conseguir inversiones
Más allá de la situación inmediata de los trabajadores, Sosa puso el foco en el potencial hidrocarburífero que todavía tiene Tierra del Fuego y particularmente en el área CEA-12.El dirigente señaló que allí se realizaron estudios sísmicos y que existen expectativas respecto de la posible presencia de gas y petróleo. Sin embargo, planteó que el desarrollo dependerá fundamentalmente de la capacidad para atraer capital.
“Acá necesitamos un inversor en el CEA-12”, afirmó. Y graficó la magnitud del desafío económico al señalar que hará falta “una mochila con plata” para desarrollar el área.
Sosa consideró que, si la Provincia avanza sobre ese sector, será necesario conseguir compañías dispuestas a realizar las inversiones necesarias para explorar y eventualmente poner en producción los recursos existentes.
Expectativas para los últimos meses del año
De cara al último trimestre de 2026, el referente sindical mencionó el movimiento de equipos y la posibilidad de nuevas tareas vinculadas a pozos y exploración. Entre las expectativas aparece el inicio de trabajos en distintas locaciones previstas por el Gobierno provincial.También consideró que la definición sobre quién continuará con las áreas actualmente operadas por Roch debería producirse con suficiente anticipación a febrero, para evitar que el proceso llegue al límite de los plazos.
Incluso señaló que la actual compañía podría continuar dependiendo del resultado de la licitación. “Puede ser Roch la que siga trabajando, depende de la licitación que ellos puedan ofrecer”, expresó Sosa.
De esta manera, el cierre de 2026 aparece atravesado por dos cuestiones centrales para el sector petrolero fueguino: completar la incorporación de trabajadores que todavía permanecen sin actividad y conseguir inversiones que permitan sostener y ampliar la exploración hidrocarburífera.
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