El sistema de autodespacho de combustible comienza a sumar usuarios en distintas estaciones de servicio del país y los operadores ya analizan cómo responde el público, qué ventajas ofrece para la organización de las playas y cuáles son las posibilidades comerciales que abre esta modalidad.
En Tierra del Fuego, Charlie Man, gerente de Autosur, empresa que opera estaciones YPF en Río Grande, consideró que la incorporación será gradual. Según explicó, algunos automovilistas se adaptaron rápidamente, mientras que otros todavía mantienen la preferencia por la atención tradicional. Como referencia, mencionó el modelo utilizado en Chile, donde ambas alternativas funcionan de manera simultánea.
Para Man, el proceso dependerá principalmente de que los usuarios se familiaricen con el sistema. “Va a pasar como con los cajeros automáticos y las aplicaciones de home banking”, expresó al describir la adaptación que espera para los próximos años.
La experiencia también comienza a mostrar resultados diferentes según cada provincia. En Almafuerte, Córdoba, una estación de la red Gulf incorporó el autoservicio por iniciativa propia y encontró una importante aceptación entre mujeres y conductores jóvenes.
La gerenta del establecimiento, Cecilia Quiroga, recordó cómo comenzó la propuesta: “Fue una iniciativa mía y nos largamos”. Tras los primeros meses de funcionamiento, aseguró que “El autodespacho sumó muchísimo”. Para incentivar su utilización, la estación ofrece además una bonificación de $30 por litro a quienes realizan la carga por cuenta propia.
En Salta, en tanto, operadores de YPF observaron que parte de los clientes que aprendieron a utilizar el mecanismo volvieron a elegirlo, aunque reconocieron que todavía resta tiempo para recuperar la inversión inicial realizada para adaptar las instalaciones.
La modalidad también presenta ventajas operativas. En Río Negro y Neuquén, empresarios del sector señalaron que la incorporación del sistema permitió mejorar los tiempos de atención y resolver inconvenientes en algunos puntos de carga.
Otro comportamiento comenzó a observarse en la Ciudad de Buenos Aires, donde un relevamiento detectó un mayor movimiento nocturno en estaciones que ofrecen autodespacho, especialmente entre conductores de aplicaciones de transporte que buscan aprovechar los descuentos disponibles.
De esta manera, el autodespacho empieza a convivir con la atención tradicional y a encontrar distintos perfiles de usuarios. En Río Grande, la expectativa de los operadores es que el hábito se consolide de manera progresiva, a medida que los automovilistas conozcan el funcionamiento y se acostumbren a realizar por sí mismos la carga de combustible.
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