El cierre del aeropuerto de Río Grande, previsto desde el 5 de enero hasta el 16 de abril por trabajos de modernización, obligó a los pasajeros a reorganizar sus viajes y buscar opciones más económicas y prácticas para llegar al aeropuerto de Ushuaia.
Ante este escenario, la contratación de vehículos de alquiler comenzó a posicionarse como una de las alternativas más elegidas, principalmente por permitir reducir costos cuando el traslado se comparte entre varias personas. A diferencia del colectivo, que tiene un valor aproximado de 52 mil pesos por pasajero, el alquiler de un vehículo o el uso de taxis, remises y aplicaciones de transporte ronda los 160 mil pesos por viaje, con capacidad para hasta cuatro ocupantes.
Esta modalidad permite dividir el gasto total, haciendo que el costo individual resulte más conveniente, especialmente para familias o grupos de amigos que viajan juntos. Además, quienes optan por alquilar un vehículo destacan la mayor comodidad, la posibilidad de manejar sus propios horarios y un viaje más ágil, sin paradas intermedias como las que realizan los servicios de colectivo, incluida la detención obligatoria en Tolhuin.
Otro punto a favor del alquiler es la flexibilidad para el regreso, ya que el mismo esquema de costos se aplica para volver desde el aeropuerto de Ushuaia a Río Grande, evitando depender de horarios fijos o esperas prolongadas.
Cabe señalar que el traslado terrestre debe ser afrontado íntegramente por los pasajeros, sin asistencia económica por parte de Aerolíneas Argentinas, lo que llevó a muchos vecinos a priorizar alternativas que permitan optimizar el gasto total del viaje.
Mientras duren las obras en el aeropuerto riograndense, el alquiler de vehículos se consolida como una opción cada vez más utilizada, combinando ahorro, rapidez y mayor confort para quienes deben viajar obligatoriamente desde Ushuaia.
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