El conflicto en el Poder Judicial de Tierra del Fuego volvió a escalar esta semana, luego de que los trabajadores judiciales resolvieran profundizar las medidas de fuerza ante la falta de respuestas a distintos planteos presentados ante las autoridades.
La Comisión Directiva del gremio dispuso un cese de actividades desde las 12 de este miércoles y convocó a un paro de 48 horas para este jueves 2 y viernes 3 de julio. La medida forma parte de un nuevo plan de lucha que busca visibilizar demandas que, según señalaron desde la organización sindical, siguen sin solución al cierre del primer semestre.
Uno de los puntos centrales del reclamo es la necesidad de una recomposición salarial que permita compensar la pérdida del poder adquisitivo. Desde el sector advirtieron que, aun con el aumento previsto para julio, los sueldos volverían a quedar por debajo del avance de la inflación.
El sindicato también puso el foco en otros temas pendientes, como la corrección de desigualdades relacionadas con interinatos, subrogancias legales y plus funcionales. A esto se suma el pedido de revisar el sistema de guardias mínimas y de avanzar con capacitaciones asincrónicas, para que la formación pueda llegar también a quienes no tienen posibilidad de asistir de manera presencial.
En ese marco, la organización gremial mencionó los resultados de una encuesta interna que reflejó una situación económica preocupante: cerca del 40% de los trabajadores judiciales necesitaría contar con un segundo ingreso para sostener los gastos de su hogar.
Desde el gremio remarcaron que varios de estos reclamos ya fueron planteados en la mesa de trabajo con el Superior Tribunal de Justicia, pero afirmaron que continúan sin respuestas concretas. Por ese motivo, sostuvieron que las medidas de fuerza buscan reclamar soluciones y exponer el malestar existente dentro del sector.
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