Noelia tiene 27 años y actualmente gesta un embarazo de 7 meses que, no es del todo feliz, ya que los problemas de salud en el niño, como en la propia madre, los tienen a mal traer.
La joven asegura que los problemas en su embarazo se acentuaron luego de haber sido obligada por un Suboficial Mayor de la Base Aeronaval de la ciudad de Río Grande, a rendir un examen físico, que es obligatorio, salvo que la persona se encuentre con “junta médica” y de ese modo, no está forzado a rendir.
La mujer refirió “yo no sabía que estaba embarazada, pero este suboficial me hizo rendir igual, aunque yo estaba con junta médica. No sé porque tomó esa postura conmigo. Tuve que rendir dos veces”. En cuanto a sus problemas de salud, Noelia indica “El bebé no sube de peso, la médica que me atiende me dijo que me olvide del estrés, pero mi caso no se soluciona”.
La situación fue denunciada en la Oficina de Género de la Armada en Ushuaia, se hizo también una investigación interna “pero salí perjudicada, y otros dos testigos salieron perjudicados con una sanción grave”, mientras que la persona denunciada, recibió una sanción leve.
Noelia ingresó a la fuerza armada en el año 2011, su desempeño fue normal. Además, se casó, tuvo un hijo, que actualmente tiene 3 años, y hasta ahora todo iba bien, sin embargo, a partir de la llegada de este Suboficial Mayor, su situación laboral cambió por completo
Ya estaba con junta médica, y eso le impedía rendir, aun en ese momento no sabía que estaba embarazada, hubo dos personas que estaban a cargo de las pruebas físicas, dijeron que en esa condición no se podía.
Luego del episodio con el Suboficial, la joven también intentó radicar la denuncia en otros ámbitos, sin embargo “No me tomaron denuncia en Fiscalía, ni en la Segunda, ni en la comisaría Tercera” hasta que finalmente logró que funcionarios de la comisaría de la Mujer y la Familia, iniciaran el trámite.
Noelia habla con temor, con malestar, explica que hasta recibió amenazas si es que decidía hacer público su caso, pese a todo ello, la mujer habla con este medio y asegura: “me pisoteo como mujer, no le importo ni la salud de mi bebé, ni la mía. Estoy afectada porque nadie me escucha. Recién hoy –por ayer- vinieron de Derechos Humanos a verme y tomaron contacto con mi caso”.
Por su parte, Jefe de Base Aeronaval, de apellido Marcatelli, la convocó en los últimos días y le otorgó una licencia de manera obligatoria, en principio argumentando que era por la salud de Noelia, aunque cuando ella volvió a preguntar cuál era el motivo de la licencia que va desde el 25 de enero al 23 de febrero, el Oficial le indicó: “A mí me da para darte la licencia porque tengo jerarquía”.
La integrante de la Base explica que exponer su caso, va más allá de su situación laboral, tiene que ver con conocer lo que sucede puertas adentro de la fuerza, ya que según ella, existen más casos, pero “se tapan y ellos siguen felices”.
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