Una peligrosa secuencia al volante durante la madrugada encendió las alertas en la ciudad de Río Grande, cuando alrededor de las 06:00 horas personal policial que realizaba tareas de prevención detectó un vehículo que se desplazaba de manera temeraria por calle Viedma. Se trataba de un Peugeot 207 gris que circulaba en contramano y realizaba detenciones bruscas en plena calzada, generando una situación de alto riesgo para terceros.
Ante esta conducta, los efectivos iniciaron un seguimiento controlado con el objetivo de identificar a sus ocupantes y evitar un posible siniestro. La unidad fue finalmente interceptada en la intersección de Cambaceres y Cabo de Hornos, aunque en ese momento la conductora decidió reiniciar la marcha de forma repentina, intentando darse a la fuga. En esa maniobra, una oficial que participaba del operativo logró esquivar el vehículo, evitando ser embestida.
La persecución se extendió por varias arterias hasta culminar en la intersección de Borges y Santa Fe. Allí, dos de los ocupantes descendieron rápidamente del automóvil e ingresaron a una vivienda de la zona, mientras que la conductora permaneció en el rodado. Al ser alcanzada por los uniformados, opuso resistencia, lo que derivó en un breve forcejeo antes de ser finalmente reducida y aprehendida. Fue identificada como Carla Natalia Fernández, de 40 años.
Posteriormente, personal de tránsito municipal le practicó el test de alcoholemia, que arrojó resultado positivo. Según indicó prensa de la policía, la situación quedó en manos de la Fiscalía de turno, que dispuso las actuaciones correspondientes para avanzar en la causa y determinar las responsabilidades del hecho.
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