En comunicación con FM Centro, el funcionario fue contundente al describir el escenario actual. “Estamos atravesando una crisis económica todavía más profunda que la que atraviesa el país”, afirmó, y advirtió que los indicadores locales muestran un deterioro sostenido de la actividad.
Uno de los datos más preocupantes, según explicó, es el desplome del consumo. “Veinte puntos cayó el consumo en Río Grande”, sostuvo, remarcando que este fenómeno impacta directamente en el comercio y en la dinámica económica de la ciudad.
En ese sentido, indicó que el cierre de negocios se ha vuelto una realidad cada vez más frecuente. “Hay una cantidad de negocios que bajaron sus persianas”, expresó, y señaló que detrás de esa situación hay comerciantes que no logran sostener sus estructuras. “Muchos tienen deuda con el pago de los alquileres y otros están poniendo en riesgo el pago de los haberes”, agregó.
El funcionario vinculó este contexto con un efecto en cadena que profundiza la crisis. “Al caerse ferozmente el nivel de actividad, no tienen a quién venderle”, explicó, describiendo el círculo negativo que afecta tanto a comerciantes como a trabajadores.
Frente a este escenario, destacó el rol del municipio como un actor clave para mitigar las consecuencias sociales. “Sostenemos la inversión social para atacar esas inequidades”, señaló, al tiempo que remarcó la continuidad de políticas públicas en áreas sensibles.
Entre ellas, mencionó el funcionamiento de centros de salud municipales, programas de asistencia, becas educativas y subsidios al transporte. “La inversión social no es solo una ayuda económica, sino una política transversal”, indicó.
Además, subrayó el acompañamiento al sector privado mediante medidas concretas y espacios de diálogo. “La dinámica que estamos teniendo es de conversaciones sectoriales con la Cámara de Comercio y otros actores”, afirmó.
En esa línea, destacó una de las decisiones adoptadas para aliviar la carga sobre los comerciantes. “La tasa de seguridad e higiene está subsidiada a cero”, explicó, en referencia a la eliminación de ese tributo para el sector.
También resaltó la organización de eventos y actividades como estrategia para reactivar la economía local. “Tenemos torneos nacionales y actividades que implican la visita de miles de personas”, señaló, destacando el impacto positivo en el movimiento económico.
En el plano político, el funcionario fue crítico respecto del modelo económico nacional. “Este modelo destruye el tejido social”, afirmó, al considerar que las políticas implementadas repercuten directamente en el empleo, el consumo y la actividad productiva.
Finalmente, aseguró que, pese al contexto adverso, el municipio continúa con su planificación. “A pesar del viento en contra, Río Grande sigue creciendo con obras y consolidando servicios públicos”, concluyó, reafirmando la continuidad de la gestión en un escenario complejo.
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