Una preocupante modalidad comenzó a multiplicarse en algunos de los principales senderos turísticos de Tierra del Fuego: visitantes están pegando stickers, calcomanías y adhesivos sobre rocas, carteles, estructuras naturales y señalética, generando un fuerte impacto visual negativo y un claro daño ambiental.
Las denuncias se concentran especialmente en los recorridos hacia el Glaciar Vinciguerra y la Laguna Esmeralda, dos de los circuitos más visitados de Ushuaia, donde vecinos y excursionistas advirtieron la presencia creciente de marcas, nombres personales y logos adheridos sin ningún tipo de autorización.
Como suele ocurrir en estos casos, fueron los propios residentes de la provincia quienes alzaron la voz para alertar sobre la situación. Habitantes de Ushuaia y otras localidades fueguinas expresaron su preocupación por la falta de conciencia ambiental y la escasa presencia de controles en áreas naturales protegidas.
“El paisaje fueguino no es una pared para publicidades”, manifestaron vecinos, quienes remarcaron que la colocación de stickers no solo afecta visualmente el entorno, sino que también puede dañar superficies naturales, alterar el ecosistema y degradar la experiencia de quienes recorren estos espacios buscando contacto con la naturaleza.
Ante este escenario, se solicita la intervención de las áreas de Medio Ambiente, Turismo y organismos de control, reclamando mayor fiscalización, campañas de concientización y sanciones para quienes vandalicen el patrimonio natural.
El turismo responsable no es una opción, sino una obligación. Preservar los paisajes fueguinos es una tarea colectiva que requiere compromiso, educación ambiental y una presencia activa del Estado para proteger uno de los mayores tesoros naturales de la provincia.
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