La ministra de Obras Públicas de la provincia, Gabriela Castillo, brindó definiciones clave luego de la aprobación legislativa del convenio entre YPF y la empresa estatal Terra Ignis Energía, al afirmar que el acuerdo “marca un cambio profundo en el rol del Estado en la explotación de los hidrocarburos”.
En declaraciones radiales, Castillo explicó que Terra Ignis fue creada “con el objetivo de que el Estado no sea solamente quien concede áreas, sino que pueda explotar de manera directa, asociado con otras empresas”. En ese sentido, remarcó que el nuevo esquema permite “tomar un control distinto sobre las áreas petroleras, definir dónde invertir y garantizar soberanía energética”.
La funcionaria subrayó que uno de los puntos centrales del convenio es la posibilidad de asegurar el abastecimiento de gas en Tierra del Fuego. “Muchas veces dependemos de cuánto gas deciden inyectar las empresas, que pueden vender al resto del país sin la obligación de garantizar primero el suministro interno”, señaló, y agregó que con este acuerdo “la provincia tiene la posibilidad de garantizar por sí misma el gas que necesita”.
Castillo también puso el foco en la situación laboral y en la incertidumbre que atravesaba el sector. “Si este convenio no se aprobaba, la concesión se terminaba en pocos meses y la decisión de YPF de retirarse ya estaba tomada, como ocurrió en otras provincias”, afirmó. En ese marco, sostuvo que la aprobación legislativa “pone un límite a la desinversión y garantiza la continuidad de la explotación sin paralización de pozos”.
Respecto a los beneficios económicos, la ministra detalló que el acuerdo incluye un bono de remediación ambiental de 28 millones de dólares, además de activos, instalaciones y petróleo almacenado, alcanzando un total aproximado de 107 millones de dólares. “Ese bono tiene como destino la remediación de pasivos ambientales que quedan a cargo de Terra Ignis”, explicó, aclarando que los pasivos más costosos continúan siendo responsabilidad de YPF.
Al profundizar sobre la remediación ambiental, Castillo precisó que “abandonar un pozo no significa dejarlo, sino hacer un cierre técnico seguro, tanto en profundidad como en superficie”, y mencionó trabajos en marcha en distintos sectores, además de tareas complejas como la remediación de la monoboya y de antiguos tanques de almacenamiento.
Finalmente, la ministra consideró que la aprobación del convenio “inicia una nueva época en Tierra del Fuego”, ya que permite proyectar inversiones a diez años, mejorar la producción, sostener el empleo y avanzar hacia “una explotación hidrocarburífera distinta, con un Estado protagonista en la administración de sus recursos”.
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