El vencimiento del acuerdo que hasta ahora funcionó como un freno para contener la pérdida de puestos de trabajo volvió a encender la alarma en las fábricas electrónicas de Tierra del Fuego. En medio de negociaciones sin definición, desde ASIMRA advirtieron que el escenario ya es delicado y que la situación podría empeorar si no aparece una salida que aporte previsibilidad laboral.
La preocupación sindical se apoya en hechos que, según remarcan desde el sector, ya comenzaron a verse en el parque industrial. La finalización de contratos a plazo fijo, la reducción de personal y la falta de renovación en distintas plantas forman parte de un cuadro que, lejos de ser una hipótesis, ya impacta sobre los trabajadores. Javier Escobar sostuvo que el sector está “al límite” y alertó que el fin del entendimiento con las empresas puede abrir una etapa de mayor flexibilidad para ajustar dotaciones.
El convenio que ahora expira había sido clave para amortiguar la crisis en un contexto de retracción productiva, caída del consumo y acumulación de stock. Sin embargo, desde el gremio sostienen que su aplicación ya venía mostrando fisuras en los últimos meses, por lo que el cierre de marzo aparece como un momento decisivo para una actividad que sigue siendo central en la economía provincial.
A ese panorama se suman otros factores que presionan sobre la producción local, como la mayor apertura importadora y la pérdida de competitividad frente a productos del exterior. En ese marco, el vencimiento del acuerdo no es leído solo como una formalidad, sino como una señal de posible profundización del conflicto en una provincia donde cada empleo industrial tiene efecto directo sobre el entramado social y comercial, especialmente en Río Grande. Desde ASIMRA, incluso, ya dejaron abierta la posibilidad de avanzar con medidas de fuerza si no surgen respuestas concretas en las próximas horas.
Compartinos tu opinión