El Gobierno nacional habilitó esta semana un nuevo registro para que empresas privadas puedan ofrecer actividades turísticas dentro de los parques nacionales, incluido el Parque Nacional Tierra del Fuego. La medida forma parte del proceso de desregulación impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger, que desde marzo viene modificando el marco normativo del sistema de áreas protegidas.
Según la administración nacional, el objetivo de estos cambios es desarticular “rentas monopólicas” y promover una baja en los precios de las excursiones a partir de una mayor competencia entre prestadores. Desde la Administración de Parques Nacionales informaron que ya comenzaron a recibir solicitudes de empresas interesadas y que el impacto en la oferta turística se empezará a ver “en las próximas semanas”.
En la cartera de Sturzenegger sostienen que las actualizaciones buscan “actualizar procesos, reducir la burocracia y acompañar el crecimiento sostenido del turismo”, al tiempo que aseguran que se mantendrán los estándares de conservación. En paralelo, el ministro lanzó una “invitación especial” para sumar nuevos operadores en excursiones del glaciar Perito Moreno, actualmente en manos de una sola compañía.
La desregulación comenzó en marzo, cuando el Gobierno eliminó una docena de reglamentos vigentes en los parques nacionales. Entre ellos, la obligatoriedad de contratar guías para actividades turísticas tradicionales. Desde entonces, los visitantes pueden recorrer los parques por su cuenta, salvo en actividades consideradas riesgosas, donde sigue siendo obligatorio el acompañamiento profesional. También se modificaron los requisitos para habilitar guías, que ahora solo deberán acreditar su formación y conocimiento del área.
Sturzenegger defendió además los cambios en materia de infraestructura dentro de las áreas protegidas. “La instalación de infraestructura efímera queda automáticamente autorizada, presentando documentación mínima”, afirmó. Y agregó que, para proyectos más complejos, el proceso será “mucho más simple y con documentación drásticamente reducida”, eliminando incluso la exigencia de estudios de impacto ambiental para actividades de baja escala: “era absurdo que, por ejemplo, una clase de yoga tuviera que presentar un estudio de impacto ambiental”, sostuvo.
Las reformas, sin embargo, generaron un fuerte rechazo entre organizaciones de guías y prestadores turísticos, que calificaron la medida como “un atropello a la profesión” y alertaron por sus posibles impactos. “Dejar a los turistas libres en áreas que protegen patrimonio natural, especies autóctonas y fauna vulnerable [...]puede generar basura, incendios y excesos”, señalaron, insistiendo en la importancia del acompañamiento experto.
La nueva normativa regirá en los 39 parques nacionales del país, incluyendo el Parque Nacional Tierra del Fuego en Ushuaia, una de las áreas más visitadas de la Patagonia austral.
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