El debate por la posible modificación de la Ley 1355 volvió a tensar la agenda política en Tierra del Fuego. Desde la Asociación Manekenk, su referente Nancy Fernández advirtió que el Ejecutivo provincial y el bloque de La Libertad Avanza buscan avanzar sobre una norma que —según recordó— “no prohíbe la salmonicultura, sino la salmonicultura industrial en mares, ríos y lagos de Tierra del Fuego”.
Fernández remarcó que la propuesta del Ejecutivo abre la puerta a la actividad en la zona norte, mientras preserva la prohibición en el Canal Beagle. “Lo que más nos preocupa es que están asignando a la comunidad riograndense la etiqueta de zona de sacrificio productiva. Protegen el sur y sacrifican el norte”, cuestionó. Y profundizó: “Sabiendo que es una actividad altamente contaminante, deciden cuidar el canal, pero no la zona norte de la isla”.
La integrante de Manekenk también volvió a desmentir que la salmonicultura pueda impulsar el empleo local: “Hemos demostrado con documentos que no va a solucionar la crisis laboral. Lo que dicen son falsas esperanzas por un lado y falsos temores por el otro. No hay proyectos serios, no hay estudios de factibilidad, no hay nada escrito”.
En esa línea, apuntó contra el planteo empresarial para instalar un sistema RAS en la zona de Estancia Violeta. “Lo tomé como algo sin rigor científico. Un estudiante de primer año de universidad arma un proyecto más sólido que lo que se expresó en los medios”, afirmó.
El eje más fuerte del reclamo apunta a la última reunión de la comisión legislativa encargada de tratar el tema en Río Grande. Fernández definió lo ocurrido como “un escándalo político e institucional”, al señalar que el acta de aquella sesión no fue publicada y, según aseguró, “no existe”.
“Cuatro personas, entre gallos y medianoche, firmaron un papel y quieren hacer creer que eso tiene valor. La comisión tiene diez legisladores, no cuatro”, denunció. Además, recordó la renuncia presentada por la presidenta de la comisión, la legisladora Laura Colazo, cuya aceptación o rechazo nunca fue informado: “No se sabe quién lleva adelante la comisión. Es todo muy raro”.
Manekenk reclamó formalmente el acta el 8 y el 13 de agosto. Ante la falta de respuesta, presentó un amparo judicial. “Lo que pedimos es que la Legislatura diga dónde está la documentación que valida ese despacho. Si no, mañana cuatro se juntan en un bar y deciden cualquier cosa sin respetar el reglamento”, expresó.
Consultada por el escenario político dentro del recinto, Fernández aseguró que “casi la mitad de los legisladores no está de acuerdo con modificar la 1355”. Y añadió que existen aportes alternativos que quedaron afuera por el modo en que se emitió el despacho: “Hubo propuestas muy valiosas, como producir especies naturalizadas —trucha arcoíris, trucha marrón—, pero cuatro firmaron algo apurados y dejaron todo eso afuera”.
Con el presupuesto provincial como tema central en las próximas sesiones, crece la preocupación por la posibilidad de que el tema salmonicultura se incorpore “entre medio”, sin un debate claro. “Todo puede pasar. Estamos acostumbrados”, advirtió Fernández.
Antes de despedirse, insistió en que la discusión debe volver a encarrilarse institucionalmente: “Que se llame a los ministros, que se discuta el presupuesto como corresponde y que la acuicultura se trate de manera seria. La comunidad está altamente comprometida con este tema y merece respeto”.
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