Instituciones académicas, organizaciones ambientales y organismos públicos de Argentina y Chile avanzan en la construcción de un sistema de gobernanza ambiental compartida para la protección de las turberas patagónicas, uno de los ecosistemas más relevantes del sur del continente por su rol clave en la mitigación del cambio climático.
La propuesta se desarrolla en el marco de la Iniciativa Turberas Patagónicas, impulsada de manera conjunta por la Asociación Mane’Kenk y la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF) por Argentina, junto a la Fundación Hach Saye, Fundación Ciudadanos y Clima, la Universidad de Magallanes, el Ministerio del Medio Ambiente y Wildlife Conservation Society (WCS) por Chile.
Docentes e investigadores del Instituto de Ciencias Polares, Ambiente y Recursos Naturales (ICPA-UNTDF) participaron recientemente de un taller de gobernanza realizado en la región de Magallanes, cuyo objetivo fue fortalecer la red de trabajo binacional y avanzar hacia un esquema institucional que articule ciencia, política pública y sociedad civil.
Durante el encuentro, especialistas de ambos países elaboraron un borrador de gobernanza que define la estructura institucional, los mecanismos de toma de decisiones y la organización interna de la iniciativa, con el fin de dar continuidad a la visión y misión consensuadas de manera participativa en 2022. El documento será debatido en los próximos meses con todos los actores involucrados, con la expectativa de sumar nuevas organizaciones vinculadas a la conservación de las turberas.
“Este espacio de colaboración y cooperación binacional es fundamental, porque relevamos la importancia de conservar y proteger las turberas patagónicas como un ecosistema común y ecológicamente continuo”, expresó Paula Otth, profesional del Departamento de Ecosistemas Acuáticos del Ministerio del Medio Ambiente de Chile.
Desde la UNTDF, la ingeniera Adriana Urciuolo destacó que el documento refleja el espíritu original de la iniciativa. “Es lo que soñamos cuando nos reunimos en 2021 y decidimos formar esta iniciativa. Habrá detalles por ajustar, pero la base está: promover la conservación, restauración y protección de nuestras turberas patagónicas”, afirmó.
La iniciativa se nutre tanto del conocimiento científico como del saber local, y apunta a fortalecer políticas públicas, generar nuevo conocimiento e inspirar a la sociedad en el cuidado de estos ecosistemas compartidos entre el sur de Chile y Argentina.
En ese sentido, Nicole Püschel, encargada de Cambio Climático y Biodiversidad de WCS Chile, subrayó la necesidad de ampliar la escala de protección. “Es importante que la conservación de las turberas se extienda más allá de lo local y se resguarden a nivel nacional y global, fortaleciendo redes y conectando actores que trabajan en distintas escalas y con diversas aproximaciones”, señaló.
El encuentro binacional se desarrolló en el marco del proyecto liderado por WCS Chile “Potenciando la conservación de las turberas en la Patagonia mediante la investigación científica y la colaboración entre actores”, que busca mejorar la gestión de estos ecosistemas, especialmente en el Parque Karukinka, frente a amenazas como los cambios hidrológicos asociados al castor y los efectos del cambio climático.
Las turberas constituyen las mayores reservas naturales de carbono del planeta, ya que almacenan el doble de carbono que toda la masa forestal mundial. Sin embargo, enfrentan presiones crecientes como el drenaje, el cambio de uso del suelo, la invasión de especies exóticas y la explotación no sustentable de turba y musgo, lo que refuerza la urgencia de consolidar estrategias de conservación a escala regional y binacional.
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