En medio del avance del fuego en el sur del país, el Gobierno nacional resolvió declarar la Emergencia Ígnea en Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU). La decisión llega tras el reclamo de los gobernadores patagónicos y luego de que los incendios ya arrasaran más de 45.000 hectáreas, con un escenario complicado por condiciones climáticas adversas en distintas zonas del interior.
El anuncio fue confirmado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, durante la tarde de este jueves: “Se está procediendo a firmar el Decreto de Necesidad y Urgencia que declara la Emergencia Ígnea en las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa”. La definición, además, se convirtió en uno de los temas centrales de la Mesa Política que se reunió en la Casa Rosada, a pocos días del inicio de las sesiones extraordinarias del Congreso.
Según trascendió, el Ejecutivo evaluó dos caminos posibles —enviar un proyecto de ley o avanzar con un decreto— y terminó inclinándose por el DNU para acelerar la respuesta del Estado. La idea de la Casa Rosada es que la declaración de emergencia habilite modificaciones presupuestarias que permitan incrementar recursos destinados al combate del fuego, evitando los tiempos parlamentarios.
En el entorno de los gobernadores se aguardaba una definición urgente, aunque dentro del oficialismo aún se discutían detalles clave: cuál será el alcance del refuerzo financiero y qué partidas se reasignarán para sostener la intervención. Como antecedente inmediato, la última Emergencia Ígnea nacional se había instrumentado por el Decreto 2/2023, firmado en la gestión de Alberto Fernández, y su vigencia se extendió hasta el 13 de enero de 2024.
De la reunión en Balcarce 50 participaron Karina Milei (secretaria general de la Presidencia), Manuel Adorni, el asesor presidencial Santiago Caputo, el ministro del Interior Diego Santilli, el presidente de Diputados Martín Menem (de manera virtual), la jefa del bloque oficialista en el Senado Patricia Bullrich y el secretario de Asuntos Estratégicos Ignacio Devitt. También estuvo el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, habitual en encuentros donde se analizan medidas con impacto fiscal.
En paralelo a la definición por la Emergencia Ígnea, y con los incendios como telón de fondo, el Gobierno dispuso el giro de $120.000 millones en subsidios para bomberos voluntarios, tras cuestionamientos por recortes presupuestarios. De acuerdo a lo establecido por el Ministerio de Seguridad Nacional, cada una de las 1.062 asociaciones de primer grado habilitadas recibirá $94.924.971,75, destinados a equipamiento, materiales de protección y mantenimiento de unidades operativas.
El esquema también contempla transferencias para entidades de segundo y tercer grado. Las federaciones provinciales recibirán dos envíos de $7.754.639.995,93 cada uno, distribuidos en forma proporcional a la cantidad de afiliadas, para afrontar gastos de funcionamiento, representación y capacitación.
La Resolución 91/2026, publicada en el Boletín Oficial, fijó que los pagos se efectúen trimestralmente a través del Banco de la Nación Argentina, condicionados al cumplimiento de obligaciones administrativas y rendiciones digitales. Además, el Consejo de Federaciones percibirá fondos para la Academia Nacional de Capacitación y gastos operativos, mientras que la Agencia Federal de Emergencias (AFE) tendrá partidas específicas para fiscalización, formación de instructores y compra de equipamiento regional.
Para reforzar controles, la Dirección Nacional de Bomberos Voluntarios quedará a cargo de supervisar el destino del dinero y podrá suspender transferencias si detecta irregularidades en las rendiciones de cuentas.
Compartinos tu opinión