En diálogo con FM del Pueblo, Griselda Fuentes, referente de ATURG, trazó un duro panorama sobre la situación que atraviesa el sector de taxis al cierre del segundo mes del año. Con una fuerte caída en la actividad y múltiples aumentos de combustible, aseguró que el escenario es cada vez más complejo.
“Estamos muy complicados, mirás para tu alrededor y empezás a ver que no tenés una lucecita al final del camino”, afirmó. Y remarcó que el impacto de los incrementos en el combustible es directo: “Es más lo que echás en combustible que la plata que hacés del día”.
Según explicó, la baja en la actividad alcanza niveles alarmantes. “Yo te diría que el 80%”, respondió al ser consultada sobre la pérdida de viajes en comparación con el año pasado. A esto se suma la caída del trabajo vinculado a fábricas como Sueño Fueguino, con las que el sector trabajaba de manera directa. “Trabajábamos con la fábrica y esos son trabajos que van decayendo”, señaló.
Fuentes advirtió que la crisis no solo se explica por el combustible, sino también por el freno en la actividad industrial y comercial: “Todo lo que pasa en la provincia nos pega de lleno, porque gente en la fábrica sin trabajo es menos trabajo para nosotros también”.
En ese contexto, sostuvo que, aunque el sector tiene la posibilidad de solicitar aumentos tarifarios cada tres meses, hoy no lo consideran viable. “Si la gente no tiene plata, no tiene trabajo, no toma mi taxi”, expresó. Y describió la encrucijada cotidiana que enfrentan muchos trabajadores: “No puedo arreglar el auto, no puedo pagar mis impuestos… O le doy de comer a mi hijo o hago la revisión”.
El mantenimiento mensual de un vehículo también se volvió cuesta arriba: cambios de cubiertas cada seis meses, service, filtros, reparaciones imprevistas y el pago de la tarifa regulada. “Es como un callejón sin salida”, resumió.
A la compleja situación se suma el cierre del aeropuerto y la falta de inicio de clases, lo que reduce aún más la demanda. “Si no empiezan las clases, no llegan los chicos, no llega la maestra… Lo mínimo que le pasa a alguien nos golpea a nosotros”, explicó.
Finalmente, calificó como “un descontrol” la seguidilla de aumentos en el combustible y aseguró que, aunque la problemática se replica en otras provincias, la menor cantidad de habitantes en la ciudad agrava el impacto.
“No vemos una solución”, concluyó Fuentes, agradeciendo el espacio para visibilizar la situación que atraviesa el sector.
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