La Cámara de Apelaciones dispuso la inmediata liberación de Gastón Iván Burgoa Albarracín, Alexis Maximiliano Burgoa Zapata y Pedro de Jesús Flores, quienes se encontraban detenidos en Río Grande y habían sido víctimas de una violenta golpiza dentro del pabellón B de la Unidad de Detención Nº1.
Los jueces Federico Vilella y Jorge Jofré hicieron lugar al planteo presentado por el defensor oficial Eduardo Tepedino y dejaron sin efecto el procesamiento por robo agravado. A partir de esta resolución, los tres continuarán vinculados a la causa únicamente por el delito de lesiones leves.
El expediente se originó por un hecho ocurrido el 2 de mayo en la Margen Sur, donde Jhonatan Ezequiel Levil Lillo sufrió heridas. La acusación inicial también sostenía que durante el episodio le habían quitado una gorra y una campera.
Al quedar encuadrada la investigación en una figura penal de menor gravedad, los camaristas entendieron que mantener la prisión preventiva resultaba excesivo en relación con la pena que eventualmente podría corresponderles.
La excarcelación quedó sujeta al cumplimiento de distintas medidas. Entre ellas se establecieron reglas de conducta, la prohibición de acercamiento a la víctima y la colocación de tobilleras electrónicas para controlar sus movimientos mediante GPS.
En paralelo, sigue abierta la causa por la agresión que los tres hombres sufrieron el 9 de mayo dentro del establecimiento penitenciario. Por ese episodio están bajo investigación diez internos y siete integrantes del Servicio Penitenciario Provincial, acusados de haber participado en los presuntos vejámenes.
Compartinos tu opinión