Productores y trabajadores vinculados a la actividad forestal de Tolhuin salieron a marcar diferencias entre la situación de una empresa determinada y el escenario que atraviesa el conjunto de la industria maderera local. Según señalaron, gran parte de los aserraderos enfrenta una fuerte caída en las ventas, menos pedidos y dificultades para mantener la producción.
Los cuestionamientos aparecieron después de la difusión de información relacionada con Lenga Patagonia. Desde el sector aclararon que el funcionamiento de esa firma no puede tomarse como una referencia de todos los establecimientos, debido a que posee una estructura y un respaldo económico diferentes a los de los productores tradicionales de la ciudad.
Trabajadores consultados describieron una reducción considerable del movimiento. Explicaron que los volúmenes de entrega disminuyeron a la mitad en algunos casos y que varios emprendimientos debieron frenar temporalmente sus actividades por la falta de compradores.
La crisis también comenzó a impactar sobre el empleo. De acuerdo con los testimonios, algunos productores adoptaron medidas para bajar costos, entre ellas la suspensión de personal sin goce de haberes, ante la imposibilidad de sostener el ritmo habitual de trabajo.
La retracción no se limita a la madera aserrada. También se registra una baja en la fabricación de pallets, mientras que las carpinterías sobreviven con encargos aislados y niveles mínimos de actividad.
En redes sociales, vecinos y trabajadores reclamaron que se conozca la realidad de todos los establecimientos antes de presentar un diagnóstico sobre el sector. Consideraron necesario recorrer los aserraderos y escuchar a quienes dependen diariamente de esta actividad.
Desde la industria insistieron en que la continuidad de numerosos emprendimientos está atada a una recuperación de la demanda. Advirtieron que el buen desempeño de una empresa no alcanza para ocultar la delicada situación que atraviesa la mayoría de los productores madereros de Tolhuin.
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