Un estudio desarrollado por científicos del Instituto Weizmann de Ciencias propone una estrategia innovadora para enfrentar uno de los mayores desafíos de la oncología moderna: la resistencia del cáncer a los tratamientos. La investigación plantea aprovechar las mismas mutaciones genéticas que permiten a los tumores evadir las terapias para convertirlas en un punto débil y frenar su progresión.
El trabajo fue liderado por la profesora Yardena Samuels y publicado en la revista científica Cancer Discovery. Allí se describe una nueva herramienta computacional denominada SpotNeoMet, diseñada para identificar mutaciones asociadas a la resistencia al tratamiento que aparecen de manera recurrente en distintos pacientes.
Según los investigadores, estas mutaciones generan neoantígenos, fragmentos proteicos presentes únicamente en las células cancerosas. Al no encontrarse en células sanas, estos neoantígenos pueden ser reconocidos por el sistema inmunológico, abriendo la puerta al desarrollo de nuevas inmunoterapias dirigidas.
El cáncer de próstata como caso de estudio
Como prueba inicial, el equipo se centró en el cáncer de próstata metastásico, una enfermedad en la que la mayoría de los pacientes termina desarrollando resistencia a las terapias convencionales. El trabajo fue realizado en colaboración con el Centro Médico Sheba y el Centro Médico Hadassah, además de universidades y centros médicos de Europa y América del Norte.En ese contexto, los científicos lograron identificar tres neoantígenos con resultados prometedores en experimentos de laboratorio y en modelos animales. Estos hallazgos podrían sentar las bases para nuevos tratamientos inmunológicos destinados a pacientes con cáncer de próstata que ya no responden a las terapias actuales.
Un cambio de enfoque frente al cáncer resistente
“El estudio demuestra un principio general que podría cambiar nuestra forma de pensar el cáncer resistente al tratamiento”, explicó Samuels. “Las mutaciones que permiten al tumor escapar de un fármaco pueden transformarse, mediante una inmunoterapia precisa, en su principal vulnerabilidad”.A diferencia de las terapias personalizadas, que deben adaptarse a cada paciente en particular, los investigadores sostienen que este enfoque podría beneficiar a grandes grupos de personas, al centrarse en mutaciones comunes asociadas a la resistencia.
Impacto y proyección
La resistencia terapéutica sigue siendo uno de los principales obstáculos en los cánceres avanzados. Solo en 2025, el cáncer de próstata registró más de 1,4 millones de nuevos casos y cerca de 400.000 muertes a nivel mundial.Los autores consideran que este descubrimiento podría marcar un punto de inflexión en el desarrollo de tratamientos oncológicos, al transformar una de las mayores fortalezas del cáncer —su capacidad de mutar— en una herramienta para combatirlo.
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