Con más de 2.000 controles oftalmológicos realizados durante 2025, el Municipio de Río Grande consolidó el Programa Municipal de Salud Visual como una herramienta clave para acompañar a las infancias y adolescencias. La iniciativa apunta a garantizar no solo el diagnóstico temprano, sino también el acceso al tratamiento, y por estos días transita la etapa final de entrega gratuita de más de 780 pares de lentes.
El tramo principal de atenciones se desarrolló entre mayo y octubre, cuando se habilitó la posibilidad de realizar controles sin costo para chicos y chicas de 4 a 17 años. En ese período se concretaron cerca de 1.500 consultas efectivas, que permitieron detectar a tiempo distintas problemáticas visuales y orientar cada caso con el abordaje correspondiente.
Los datos relevados por el programa muestran una necesidad significativa: el 52% de los pacientes evaluados requería anteojos. A partir de ese resultado, el Municipio avanzó con la provisión de lentes, un apoyo que impacta directamente en la vida cotidiana y el rendimiento escolar de quienes lo necesitan, especialmente en familias que no cuentan con cobertura médica privada.
El subsecretario de Salud, Agustín Perez, remarcó que los números expresan una política pública con resultados concretos, al traducirse en más controles, diagnósticos tempranos y anteojos entregados. También subrayó que, pese al escenario económico adverso, la gestión decidió sostener y reforzar estas acciones al considerar la salud como un derecho que debe garantizarse.
Desde su puesta en marcha en 2022, el Programa Municipal de Salud Visual ya suma más de 8.000 controles y alrededor de 4.000 lentes entregados, reforzando su carácter de política sostenida en el tiempo. En esa línea, el Municipio anticipó que seguirá trabajando para ampliar el alcance y dar continuidad a la propuesta, en respuesta a una demanda sanitaria creciente y con el objetivo de mantener un sistema de salud cercano, accesible y centrado en las familias riograndenses.
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